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Archive for 28 diciembre 2011

La Primera Cruzada

Posted by Ignacio Cabello en 28 diciembre, 2011


1. — Situación en Oriente.

Desde principios del siglo X, el Califato Abasí empezó a fragmentarse y los fatimíes fundaron un califato en Egipto que se hizo con parte de Siria y Palestina. Al principio se creía que el califato abasí iba a ser recuperado por Bizancio, que en el año 969 reconquistó Antioquía. Pero hacia el 1025 Bizancio padeció varias luchas internas que no le permitieron mantener las recientes conquistas.

Fue en esta situación cuando los turcos, un pueblo nómada procedente de Asia, empezaron a destacar y así en el año 1055, los selyúcidas dirigieron a una tribu turca que conquistó los territorios desde el mar de Aral hasta Jerusalén.

No todas las tribus turcas respetaron el poder de los selyúcidas y algunas hicieron incursiones en el Imperio Bizantino. Por ello, el emperador Romano IV Diógenes respondió invadiendo el territorio selyúcida, donde fue derrotado en la batalla de Mantzikert por el sultán Alp Arslan. Romano fue depuesto y Bizancio se sumió en el caos y en una guerra civil. Esta guerra les costó perder toda Asia Menor, que se convirtió en el Sultanato de Rum (“Roma”, o sea Bizancio).

Cuando el sultán Malik Shah murió en el 1092, el sultanato quedó en manos de dos hermanos de la familia selyúcida, Duqaq, que estaba en Damasco y Ridwan en Alepo. Se dividió, pues, en dos sultanatos, el de Siria y el de Bagdad.

El emperador Alejo I Conmeno (1081-1118) aprovechó el caos en el que estaban los musulmanes y estabilizó el Imperio, aunque no pudo reconquistar Asia Menor. En el año 1095, mandó una embajada al papa Urbano II que pedía soldados para ayudar al Imperio Romano de Oriente, que según él estaba en peligro.

2. — Llamada y partida de los cruzados.

En febrero del año 1095, el papa Urbano recibió a los mensajeros enviados por Alejo I Conmeno y en noviembre de ese mismo año, en el concilio de Clermont, el papa Urbano II proclamó la primera cruzada. En el concilio, el papa invitaba a todos a sumarse a la expedición a los Santos Lugares. Los que quisiesen sumarse tenían que hacer voto de peregrinaje hasta el final y, en compensación, la Iglesia protegería sus tierras y les otorgaba indulgencias espirituales. En el concilio se fijó una fecha y un lugar de partida para los diferentes ejércitos, el 15 de agosto del 1096 en los alrededores de Constantinopla.

-Godofredo de Bouillon partió desde Worms junto a Balduino y Eustaquio, siguió una trayectoria casi recta y llegó a Constantinopla a finales del año 1096.

-Raimundo de Tolosa salió de Tolosa y atravesó Italia por el norte y siguió por la costa Adriática del este llegando a Durazzo en noviembre del 1096 y llegó a Constantinopla junto con Roberto de Normandía y Bohemundo de Tarento hacia junio del 1097.

-Roberto de Normandía salió de París junto con Hugo de Vermandois y Esteban de Blois a finales del 1096, atravesó Italia, se embarcó en Bari y se unió a Raimundo y a Bohemundo.

-Bohemundo de Tarento dejó Brindisi junto con su sobrino Tancredo, cruzó el Adriático y se unió a Raimundo y a Roberto.

La Primera Cruzada

En Nicea en junio de 1097 se llegaron a juntar más de sesenta mil cruzados.

Pero, ¿por qué la respuesta de los cruzados fue tan pronta? La llamada del Papa llegó a toda Europa y todo el mundo se entusiasmó con la noticia, tanto que en España se tuvo que prohibir la marcha a la Cruzada por no parar la reconquista. Así, los grandes señores reunieron ejércitos para participar en la guerra santa.Las razones de los cruzados para ir a la guerra eran casi todas de naturaleza religiosa, pero hubo algunas personas que fueron para adquirir las riquezas que en Europa no conseguían. ‘‘Todo aquel que parta por pura devoción, no para buscar fama ni riqueza, sino para liberar a la Iglesia de Dios en Jerusalén, se verá libre de toda penitencia ’’, dijo Urbano II. Los motivos de los principales cruzados fueron muy variados. Esteban de Blois, Roberto de Flandes y Raimundo de Tolosa eran muy ricos, por lo que no parece razonable que fuesen para buscar fortuna, sino que habrían ido por motivos religiosos. Godofredo de Bouillon y Roberto de Normandía tenían problemas políticos en sus tierras. Bohemundo de Tarento era un hombre ambicioso y fue para buscar fortuna. Los demás, con una posición menos elevada, seguramente buscaban tierras.

Concilio de Clermont

3. — Campañas militares.

En Constantinopla, el emperador Alejo I instaba a que los caudillos cruzados se convirtiesen en sus vasallos haciendo un juramento y a cambio prometía repartir entre los cruzados las tierras conquistadas. La mayoría aceptó, pero Raimundo de Tolosa se negó a someterse a ese juramento y eligió otro, que implicaba proteger al emperador, sus intereses y su vida. Y es que era muy importante mantener una buena relación con el emperador, ya que sin su ayuda no podrían seguir el viaje.

CAMPAÑA DE NICEA

Sitio de NiceaEl 6 de mayo del 1097, Godofredo, Bohemundo, Roberto de Flandes y Hugo de Vermandois sitiaron la ciudad de Nicea. Las tropas selyúcidas eran escasas y por si fuera poco, el sultán Kilij I Arslán y su ejército se encontraban luchando contra los turcos. Los soldados cruzados y los soldados bizantinos, al mando de Tatikios, siguieron atacando violentamente.

El 17 de junio, Alejo atacó con una flota desde el lago. Los sitiados decidieron negociar una rendición. Alejo les premió por su coraje y pidió a Tatikios que liderara una tropa con los cruzados.

El día 26 los cruzados abandonaron la ciudad y se dirigieron hacia Dorilea. El ejército se dividió por accidente en dos: de un lado, la fuerza liderada por Bohemundo, Esteban de Blois y Roberto de Normandía y, de otro, el resto del ejército, que se encontraba a unos kilómetros. La fuerza de vanguardia fue atacada por Kilij I Arslán con sus diez mil jinetes. El sultán tuvo la ventaja de que atacó por sorpresa pero comenzaron un combate que dio tiempo a que los demás cruzados llegaran y derrotaran al sultán.

Después de Dorilea, vinieron Antioquía de Pisidia y Heraclea. Luego, su objetivo fue Antioquía. El ejército se dividió en dos fuerzas, la de Balduino, que siguió la ruta ciliciana y fundó el condado de Edesa, y el grueso del ejército que pasó por Cesarea, donde libraron a los armenios de los turcos y se ganaron su apoyo, de modo que más tarde les ayudaron en el asedio de Antioquía, lugar al que los cruzados llegaron el 20 de octubre del 1097.

LA CAMPAÑA DE ANTIOQUÍA

Sitio de AntioquiaLos cruzados llegaron en octubre del 1097 a Antioquía y como la ciudad era tan grande, no pudieron rodearla con un cerco. Los sitiados les sorprendieron más de una vez con pequeñas salidas. Al poco tiempo, el hambre se extendió por el ejército: eran muchos, no tenían suficientes provisiones y no podían vivir de la tierra. Además, no disponían de suficientes materiales de asedio.

Se envió un cargamento de provisiones desde Chipre para los cruzados, que se desembarcó en el puerto de San Simeón, pero fue sorprendido por unos cuantos defensores turcos en el camino hacia el campamento cruzado. Los francos pronto pensaron que el emperador les había traicionado y la ira cundió entre ellos. Tatikios, temiendo por la vida de Alejo, abandonó el campamento y fue a apremiarle a que se les uniese. De nuevo los francos se sintieron abandonados.

El emir Yaghi Siyán, en cuyo feudo se encontraba Antioquía, consiguió ayuda por parte de dos hermanos selyúcidas, Ridwan de Alepo y Duqaq de Damasco. Duqaq, que partió primero, se encontró con una avanzadilla de francos, que lucharon contra él, y se retiró a su ciudad. Su hermano Ridwan partió después, pero fue vencido el 10 de febrero del 1098 por un grupo de soldados francos. Al llegar la primavera, los cruzados se hicieron con bastantes puertas de la ciudad, el hambre desapareció y además llegó la noticia de que Balduino había conquistado Edesa.

cruzados entrando en antioquiaHacia aquellas fechas, los cruzados firmaron una alianza con los fatimíes de Egipto en contra de los selyúcidas. Yaghi Siyán pidió ayuda a Kerbogah de Mosul, quién reunió un gran ejército con el que asedió Edesa como advertencia a los cruzados. Uno de los responsables de las torres de defensa de Antioquía ofreció entregar la ciudad a Bohemundo traicionando a Antioquía. La noche del 2 de junio, el tal Firuz abrió unas puertas de la ciudad dando paso a un grupo de los mejores. La ciudad fue conquistada, pero una parte de la guarnición local, liderada por Shams al-Dawla se refugió en la ciudadela. El 4 de junio, Kerbogah asedió las fuerzas cruzadas de Antioquía. Con esto su moral bajó mucho, pero un monje, Pedro Bartolomé, proclamó que la victoria cristiana sería posible si encontraban la Lanza Sagrada. No se sabe si fue él mismo quien escondió el objeto; pero el caso es que Pedro descubrió la Lanza. Así los cruzados se animaron y el 28 de junio, con Bohemundo al mando, vencieron al ejército de Kerbogah, haciéndose con Antioquía.

JERUSALÉN, LA META FINAL

Bohemundo insistía en que, como Alejo no había cumplido su parte del trato, no tenían por qué entregarle Antioquía y, mientras la embajada enviada por los líderes cruzados llegaba al emperador, asumió el puesto de soberano. Enseguida hubo disputas entre él y Raimundo de Tolosa. Bohemundo se negó a seguir hacia Jerusalén. Finalmente se hizo con Antioquía, convirtiéndose en el primer príncipe del nuevo estado.

Los cruzados se dirigieron hacia Trípoli, que estaba en manos de los fatimíes, con quienes habían sellado una alianza. Esperaban que los fatimíes les ayudaran en la conquista de Jerusalén, pero no fue así, de manera que los cruzados pasaron de largo camino a Jerusalén. Llegaron el siete de junio de 1099.

Jerusalén

plano de JerusalénJerusalén está en una cadena montañosa que la rodea por el este y el oeste. La cara norte de la ciudad era más vulnerable, por lo que tenía doble muralla y un foso. La puerta de Sión, en la muralla sur, está también protegida por un foso. Cuando llegaron los cruzados, los fatimíes habían reforzado las murallas con torres y habían talado todos los árboles de los alrededores para que los cruzados no construyeran armas de asalto. Los cruzados, conscientes de que los fatimíes pedirían refuerzos, hicieron un primer ataque el trece de junio con una única escalera de asalto, pero fracasaron. Decidieron hacer un asedio con dos frentes: por un lado, los franceses construyeron una torre de asalto en la cara norte de la muralla y un ariete para abrir una brecha en la muralla exterior. Por otro, Raimundo encargó a Guillermo Ricau, un capitán genovés, que hiciese una torre junto a la puerta de Sión y que cegase el foso. Además, los dos ejércitos crearon catapultas y consiguieron madera para hacer escaleras de asalto y escudos. Los sitiados, por su parte, hicieron también catapultas, varias de ellas apuntando a las fuerzas de Raimundo.

En la noche del 9 al 10 de julio, pasó algo decisivo: los franceses trasladaron la torre de asalto y el ariete a un punto débil de la parte este de la cara norte de la muralla. Esto obligó a los fatimíes a reforzar rapidísimamente la parte amenazada. El asalto empezó el día trece, cuando el ariete abrió una brecha en la cara norte de la muralla exterior.

jeru1Al día siguiente, la torre de asalto se encontraba ya muy cerca de la muralla interior y mucha gente intentaba derrumbar la muralla, pero en la cara sur, las catapultas de los fatimíes destruyeron la torre de Raimundo.

En la cara norte, a su vez Godofredo situó la torre de asalto junto a la muralla, así que sus hombres entraron en la ciudad, seguidos de los de Tancredo, que se hicieron con el monte del Templo, mientras los hombres de Godofredo abrían las puertas a los demás cruzados. El gobernador de Jerusalén se enteró del éxito cruzado y se escondió en la Torre de David. Al final, le entregó la ciudad a Raimundo a cambio de que dejase salir con vida a los vencidos. La mayoría de la gente huyó, pero los que se quedaron fueron masacrados.

Toma de Jerusalén

4. — Reinos latinos de Oriente.

los reinos latinos de orienteLos cruzados fundaron en total cuatro estados durante la primera cruzada, desde principios del 1098 hasta mediados del 1099.

El primer estado que se fundó -el 9 de marzo del año 1098- fue el Condado de Edesa, convirtiéndose Balduino en su primer soberano.

El segundo estado fue el principado de Antioquía, fundado el 6 de junio del 1098 y su señor fue Bohemundo, con el título de príncipe.

El tercero en crearse fue el reino de Jerusalén, fundado el 22 de julio del 1099, y Godofredo de Bouillon se convirtió en el soberano, pero no como rey, sino como ‘‘Protector del Santo Sepulcro’’.

El cuarto y último en crearse fue el condado de Trípoli, que empezó a crearse en el 1102, después de la curiosa batalla protagonizada por los señores de Trípoli, Damasco y el señor de Homs, contra Raimundo de Tolosa y su pequeño ejército. La toma de Trípoli había comenzado en el 1100, y en el 1102, Raimundo conquistó la zona costera, pero no el recinto amurallado de la ciudad, donde se escondió el soberano de Trípoli. Será en el año 1109 cuando Raimundo, su hijo, Tancredo de Antioquía, Balduino de Edesa y Balduino de Jerusalén, conquisten definitivamente la ciudad.

5. — Órdenes militares fundadas después de la Primera Cruzada.

TEMPLARIOS

TemplarioLa primera en fundarse fue la de los Templarios, también llamada la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo. La idea de fundar esta orden surgió después de terminada la primera cruzada. Unos cuantos caballeros hacían de guías y de protectores de los numerosos peregrinos a Tierra Santa. Entre ellos estaban Hugo de Payns y Godofredo de Saint Omer, que fueron los fundadores de la orden. La orden se fundó con el nombre de la orden de los caballeros Templarios, en el año 1119, pero hasta 1128, en el concilio de Troyes, no fue reconocida por la Iglesia.

La orden introdujo una nueva idea, la de los monjes-caballeros. La austeridad noble de estos contrastaba con el lujo, la vanidad, la violencia y la codicia de los otros caballeros.

En la orden, el jefe era el gran maestre y por debajo de él había tres rangos: el de caballero, el de capellán y el de sargento.

Los Templarios pasaban la gran mayoría de su tiempo rezando y el resto de las horas tenían tiempo libre.

La orden perduró hasta el 1312, fecha en que Clemente V decidió mandarles a la hoguera por crímenes que supuestamente habían hecho.

HOSPITALARIOS

Esta segunda orden venía de un grupo de caballeros caritativos que curaban a los enfermos en el hospital de St. John de Jerusalén. El servicio de estos caballeros fue paralelo al de los Templarios. La principal obra de los Hospitalarios fue la construcción del Krak de los caballeros.

Krak de los caballeros 3     Krak de los caballeros 4 Caballero Hospitalario

La orden se fundó en el año 1113 como una orden hospitalaria, que ayudaba a los peregrinos y curaba a los enfermos. En 1140 adquirió el carácter militar, entrenando a unos cuantos caballeros, y en 1142 estableció su sede en el Krak de los caballeros. Tras la conquista de Jerusalén por Saladino, justo antes de la tercera cruzada, en el año 1187, la sede pasó a San Juan de Acre.

TEUTÓNICOS

Caballero teutónicoEsta tercera orden fue fundada en el año 1190 por cruzados alemanes. Los caballeros teutónicos habían empezado como una orden caritativa que ayudaba y curaba a los peregrinos alemanes en Jerusalén. Construyeron un hospital a las afueras de Acre durante el asedio por Ricardo Corazón de León. En la orden, había caballeros, que tenían que ser de origen alemán y descendientes de caballeros, sargentos o sacerdotes. En 1291, se marcharon de Oriente próximo, pero ya antes se habían unido a la guerra santa en el norte de Europa, sumándose a otras órdenes más pequeñas en la cruzada norteña, donde habían participado desde el 1230.

A lo largo de los siglos, han estado presentes en la historia de Europa aunque, después de las cruzadas del norte, su actividad se redujo a obras de caridad. Actualmente tienen su base en Viena y casas en Alemania, Austria e Italia.

6. — Personajes importantes.

Urbano II

Nació en el 1040, en Francia. En 1095 propulsó la Primera Cruzada en el concilio de Clermont. Murió en el año 1099 cinco días después de la toma de Jerusalén.

Urbano II

Alejo I Conmeno

Nació en el 1043. En el 1081, le nombraron emperador de Bizancio, fundando la dinastía de los Conmenos. Ayudó a los cruzados de occidente en beneficio propio para recuperar territorios perdidos contra los turcos.

Alejo I Comneno, mosaico de Santa Sofía

Godofredo de Bouillon

Nació en el 1070, y fue uno de los líderes más importantes. Era hermano de Eustaquio y de Balduino. En el 1099, se le ofreció ser rey de Jerusalén tras su conquista, pero él dijo que sería defensor del Santo sepulcro. Murió en el año 1100, y le sucedió su hermano Balduino.

Godofredo de Bouillon

Balduino I de Jerusalén

Era hermano de Godofredo y de Eustaquio, hijo de Eustaquio II de Bouillon y de una hija de Godofredo III, duque de la baja Lorena. En el 1098, se convirtió conde de Edesa, puesto que dejó en el 1100 cuando se coronó rey de Jerusalén sucediendo a su hermano. Murió en el 1118.

Balduino

Raimundo IV de Tolosa, I de Antioquía

Conocido también como Saint-Gilles, nació en el 1042. Fue el primero de su familia en ir a las cruzadas. En el 1105 murió durante el sitio de Trípoli, en un incendio.

Raimundo de Tolosa

Bohemundo de Tarento

Nació en el 1058, participó en la primera cruzada, y se convirtió en príncipe de Antioquía en enero del año 1099. Murió en el año 1111, después de haber combatido contra los musulmanes y contra los bizantinos.

Bohemundo de Tarento

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Tema 6 – La Reconquista

Posted by Ignacio Cabello en 28 diciembre, 2011


1. — Formación de los reinos peninsulares.

FORMACIÓN DE ASTURIAS, LEÓN CASTILLA

El reino de Asturias nació en el 718, cuando los nobles visigodos refugiados en las montañas del Norte, eligieron a Don Pelayo para reinarles, quién se negó a pagar el tributo a los musulmanes. Él ganó la batalla de Covadonga en el 722, hecho decisivo para la historia de España, porque este hecho inició la Reconquista.

Los sucesores de Pelayo continuaron con el reino, trasladaron la capital a Oviedo y ampliaron el territorio. La máxima extensión la alcanzaron con Alfonso III, quien en el 893 cambió la capital del reino a León, y así el reino pasó a llamarse Reino de León.

Al mismo tiempo, en la parte oriental del reino, se creó un condado, el Condado de Castilla. Este condado se llamó así por la cantidad de castillos que había en el lugar. A mediados del siglo X, con Fernán González, el condado se independizó de León, y poco tiempo después quedó sometido al reino de Pamplona, pero después de la muerte del gran monarca pamplonés Sancho III el Mayor en el año 1035, su hijo Fernando se hizo rey de Castilla. Durante dos siglos, los reinos de Castilla y León, fueron dos reinos distintos que se unieron y separaron varias veces, hasta que Fernando III el Santo unió los dos reinos en el 1230 y se creó la Corona de Castilla.

CONDADOS Y REINOS PIRENAICOS

Los francos también se asustaron con la llegada de los musulmanes a Hispania, y reforzaron la frontera en la cara sur de los Pirineos, creando la Marca Hispánica. Desde finales del siglo VIII los francos organizaron este territorio, y aparecieron los condados aragoneses, los catalanes y las tierras de Pamplona. Sólo ejercieron un dominio duradero sobre los condados catalanes, porque Pamplona y los condados aragoneses se independizaron al poco tiempo.

El primer territorio en independizarse de los carolingios fue el de los condados aragoneses, Aragón, Sobrarbe y Ribagorza

El siguiente fue el de Pamplona. Los habitantes de este reino consiguieron echar a los musulmanes a finales del siglo VIII, y después los carolingios les sometieron hasta que muy poco tiempo después, en el año 830, Íñigo Arista expulsó a los carolingios y se proclamó rey de Pamplona. Sus sucesores ampliaron el reino y Sancho III alcanzó la máxima extensión del reino, con el dominio de Castilla, Aragón, Pamplona Sobrarbe y Ribagorza, territorios que luego repartió entre sus hijos de esta manera:

El último, fue el territorio de los condados catalanes, que se independizaron en el 978, cuando Borrel II se rebeló contra los francos y convirtió el territorio en hereditario.

2. — Reconquista y repoblación.

LOS CINCO RÍOS

He llamado así este punto, porque la Reconquista se dividió en distintas partes, en avances que iban pasando por los cinco grandes ríos de España: el Duero, el Ebro, el Tajo, el Guadiana y el Guadalquivir. Aparte, también se pueden distinguir dos partes, la de dominio musulmán, y la de dominio cristiano. La de dominio musulmán va desde el 722, hasta el 1031, fecha en que cae el Califato y se divide en taifas. En esta, los cristianos estaban arrinconados y no atacaban, sólo se defendían, y que sobreviviesen fue un milagro. La de dominio cristiano fue a partir del 1031. Como las taifas no estaban bien organizadas, sus reyes pagaban unos impuestos llamados parias a los cristianos para que no les atacasen, pero el avance cristiano fue imparable. En esta etapa se puede hablar de los cinco ríos:

Reconquista del valle del Duero, siglos IX-X. Alfonso III de León, consiguió llevar la frontera de su reino hasta el Duero. Esto fue fácil y rápido gracias a que este valle estaba muy despoblado, porque los bereberes fueron los que se establecieron allí después de la conquista, y los conflictos posteriores con los árabes les obligaron a huir. En cambio, los condados aragoneses y catalanes no pudieron porque por esas zonas había muchas ciudades musulmanas y por tanto mucha población y tropas.

Avance castellano hasta el Tajo, siglos XI-XII. A raíz de la desaparición del Califato el Reino de Castilla conquistó el valle del Tajo y en el 1085 reconquistaron la ciudad de Toledo. Después de este gran acontecimiento protagonizado por Alfonso VI, llegaron los almorávides a la península.

Avance hasta el Ebro, siglos XI-XII. Los reinos de Pamplona y Aragón bajo el mando de Alfonso I el Batallador consiguieron ampliar sus territorios hasta el río Ebro. En el 1118, conquistaron Zaragoza, y los condados catalanes, conquistaron Tortosa en el 1148.

Recuperación del valle del Guadiana, siglo XIII. Después de la batalla de las Navas de Tolosa, la Corona de Castilla conquistó Extremadura y el valle del Guadiana con Fernando III como principal protagonista.

El valle del Guadalquivir, siglo XIII. Fernando III, también llevó a cabo varias conquistas como la de Sevilla en el 1247, o la de Jaén en el 1247.

A la vez que esta conquista del Guadalquivir, Jaime I de Aragón, conquistó Mallorca y Valencia; Portugal se independizó de Castilla y conquistó el Algarve llegando hasta Foro.

Después de las conquistas de Fernando III, Castilla tuvo problemas internos que impidieron conquistar Granada, hasta que Alfonso XI organizó una cruzada contra Granada. Esta, recibió ayuda de parte de los benimerines, un pueblo de África, quien fracasó en el 1344, cuando los castellanos conquistaron Algeciras. Entonces perecía que iban a conquistar Granada, pero la Peste Negra, impidió la conquista final que tendría lugar en el 1492, con los Reyes Católicos.

REPOBLACIÓN

Conforme se fueron reconquistando tierras de al-Andalus, se fueron repoblando. Un grupo de repobladores fue el de cristianos del Norte y algunos visigodos que se refugiaron allí a principios del siglo VIII. Ellos fueron los creadores de los primeros reinos. Principalmente repoblaron el valle del Duero. El otro grupo fue el de los mozárabes huidos de al-Andalus en los siglos IX y X. Ellos aportaron dos cosas importantes a los cristianos del Norte. Una fue el aumento de población, haciendo posible la repoblación de las conquistas. La otra fue su espíritu de resistencia, porque eran gente resistente y curtida por los musulmanes. Los reyes cristianos dirigieron las Reconquista y organizaron la repoblación mediante tres sistemas:

Presura. Este método consistía en que el primero en llegar a una tierra se la quedaba con la condición de trabajarla, cultivarla y protegerla. Este sistema se dio sobre todo en el valle del Duero en los primeros tres siglos de la Reconquista. La ventaja fue que los repobladores eran libres, pero la desventaja fue que tenían que protegerse a sí mismos, y esta época fue la más dura de la Reconquista, porque Almanzor saqueaba todos los años algunas ciudades del Norte, y los que sufrían estas consecuencias eran estos repobladores.

Repoblación Concejil. Este lo aplicaron los concejos entre el Duero y el Tajo y en el Ebro en los siglos XI y XII. Como esta zona estaba muy poblada tuvieron que venir grandes grupos de colonos, los concejos. Estos colonos formaron pueblos y pequeñas ciudades, y los reyes les concedían fueros y cartas de poblamiento para incentivar a más colonos.

Repartimientos. Esta forma de repoblar se aplicó en Extremadura, la Mancha, Andalucía, Baleares y en Levante en los siglos XIII y XIV. Consistía en que los reyes premiaban a los nobles y órdenes militares que participaron en la Reconquista repartiéndoles latifundios.

3. — La Corona de Castilla en los siglos XIV y XV.

CRISIS ECONÓMICA Y SOCIAL DEL SIGLO XIV

Los siglos XII y XIII, habían sido de gran expansión económica, pero en el siglo XIV llegó la Peste Negra, que afectó a toda Europa incluida la Corona de Castilla. Aquí provocó una crisis económica y social. Al disminuir la población, el número de campos cultivados también bajó. Como los señores se vieron afectados por esta caída de la producción reaccionaron de dos formas:

– Presionaron a los reyes y consiguieron más tierras engrandeciendo sus señoríos.

– Endurecieron el trato con los campesinos e impusieron nuevos impuestos. Esto produjo una serie de revueltas campesinas.

En las ciudades, se extendió la miseria entre las familias más pobres, y enseguida la gente acusó a los judíos de acaparar riquezas. A finales del siglo XIV, las juderías fueron asaltadas (pogromos).

LA DINASTÍA TRASTÁMARA

En los siglos XIV y XV, fueron frecuentes las peleas entre nobles y con los reyes. Pedro I el Cruel, que reinó desde el año 1350 hasta el 1369, se enfrentó a la nobleza que se sublevó varias veces, y además se apoyó en la burguesía. Favoreció a la artesanía textil, haciendo que la mayoría de la lana se quedase en el reino y que no fuese a los Países Bajos.

Alfonso XI, tuvo con María de Portugal un hijo legítimo y heredero, Pedro I; pero con su amante Leonor de Guzmán tuvo nueve hijos y una hija. Uno de sus hijos fue Enrique, futuro Enrique II de Trastámara, quien se opuso a su hermano con el apoyo de la nobleza y la Iglesia. Así, tras unos años de guerra civil, Enrique venció a su hermanastro en el castillo de Montiel, y se coronó rey de Castilla. Con él, se inició la dinastía Trastámara, a la que perteneció Isabel la Católica.

En la izquierda, Pedro I el Cruel; y en la derecha Enrique II el de las Mercedes.

Durante el siglo siguiente de reinado de los Trastámara, los conflictos con los nobles permanecieron en la Corona de Castilla. Castilla vivió una época de debilidad por parte de los monarcas, que en muchas ocasiones estaban manipulados y controlados por hombres cercanos, como Álvaro de Luna, hijo bastardo del sobrino del ”Papa” Pedro de Luna, Benedicto XIII y valido de Juan II de Castilla. Otro fue el marqués de Villena, Juan Pacheco que dominó a Enrique IV y estuvo en contra de Isabel I mucho tiempo.

4. — La Corona de Aragón en el siglo XV.

LA DINASTÍA TRASTÁMARA

A la muerte sin descendencia del rey Martín el Humano en el 1410, se reunieron en Caspe representantes de Aragón, Cataluña y Valencia para elegir a un sucesor. Había dos candidatos, uno era el conde Urgel y otro era Fernando de Antequera, un hermano de Juan I de Castilla. Eligieron a Fernando, quien se convirtió en Fernando I de Aragón. Sus sucesores continuaron la expansión por el Mediterráneo. Su nieto Fernando II se casó con Isabel I de Castilla y se unieron las dos coronas.

CONFLICTOS SOCIALES Y LA GUERRA CIVIL

La crisis demográfica y económica afectó también a la Corona de Aragón, sobre todo a Cataluña, donde hubo conflictos, en el campo y en las ciudades:

En el campo, los payeses se rebelaron contra los nobles que anteriormente habían endurecido el trato con los campesinos con el impuesto de la remensa.

En las ciudades, concretamente en Barcelona, los artesanos y pequeños comerciantes arruinados por la crisis crearon un partido llamado Busca y se enfrentaron a la oligarquía municipal, a su vez apoyada por la Biga.

Estos conflictos provocaron una guerra civil entre la oligarquía catalana, apoyada por la Biga, la nobleza y el clero; y Juan II, apoyado por los payeses y la Busca. Esta guerra duró diez años, hasta el año 1472. Después, el problema de las remensas, perduró hasta que en el 1486, Fernando el Católico dictó la Sentencia de Guadalupe, acabando con el problema.

5. — Reinado de los Reyes Católicos.

En el 1469, se unieron en matrimonio Fernando II, rey de Sicilia y heredero de la Corona de Aragón e Isabel de Castilla, hermanastra de Enrique IV, y jurada sucesora legítima en el año 168, en Guisando.

En el 1479, Fernando heredó la corona de su padre, e Isabel se impuso definitivamente, después de una guerra civil, como reina de Castilla. La unión de las dos coronas, fue sólo dinástica, porque cada una conservó sus fronteras, moneda, leyes e instituciones.

Isabel y Fernando, los Reyes Católicos, pretendieron unir bajo su cetro todos los territorios de la Península, y aparte casaron a sus hijos con príncipes y princesas de otros reinos.

– Política con el Reino Nazarí de Granada. Mantuvieron una guerra de diez años, hasta que en el 1492, Boabdil les entregó las llaves de la ciudad.

– Reino de Navarra. Se había aliado con Francia, pero fue invadido por un ejército castellano (1515), y se incorporó a Castilla conservando sus leyes.

– Portugal. Sus hijas Isabel y María se casaron sucesivamente con el rey portugués. Esto dio fruto cuando Felipe II heredó el reino de Portugal.

– Austria. Casaron a sus hijos Juana y Juan con Felipe y Margarita. Del matrimonio de Juana y Felipe nació el futuro Carlos V (I de España).

– Inglaterra. Casaron a Catalina con Enrique VIII para neutralizar a Francia.

Aparte, desarrollaron un importante papel en la política europea y orientaron su política en dos direcciones:

La primera, fue el Mediterráneo, donde Aragón había sido muy importante. Aquí se conquistó Nápoles en el 1505, cosa que sirvió para frenar a los franceses. También ocuparon algunas plazas como Orán, Melilla o Bugía. Así frenaron a los berberiscos.

La otra dirección fue hacia el Atlántico, donde conquistaron las Islas Canarias y posteriormente descubrieron América.

6. — La vida en los reinos cristianos de Hispania.

ECONOMÍA

Agricultura. En la etapa de dominio musulmán, hasta el siglo X, la agricultura fue de subsistencia porque las tierras del Norte eran pobres. Se usaban herramientas y métodos de cultivo, como el barbecho, muy rudimentarios. Cuando la Reconquista avanzó, los cristianos se apoderaron de tierras muy ricas, el valle del Ebro, del Guadalquivir, y Levante. En la zona montañosa la agricultura no era productora, así que en las montañas había ganadería. En la zona Mediterránea se cultivaba trigo, la vid y el olivo. En la zona Mediterránea de regadío (Levante, el Ebro y el Guadalquivir) se cultivaban todo tipo de árboles frutales y hortalizas. Esta última era la zona más productiva.

Ganadería. En Castilla se desarrolló mucho la ganadería ovina, concretamente las ovejas de raza merina, unas ovejas provenientes del Norte de África que tenían mucha y muy buena lana. Los reyes de Castilla dieron preferencia a esta ganadería antes que a la agricultura, y Alfonso X creó el Honrado Concejo de la Mesta en el 1273. La Mesta era una organización que controlaba y regulaba la trashumancia y el tránsito del ganado ovino por las cañadas de Castilla, principalmente por la leonesa y la segoviana. En verano las ovejas subían a los prados del Norte y en invierno bajaban a las llanuras de Extremadura y el sur de Castilla.

Artesanía. Hacia el siglo XIII, los gremios se establecieron en la parte cristiana de la península. Los artesanos de cada ciudad fabricaban lo que iban a vender en su mercado local. Sobre todo, destacó la industria textil de la Corona de Aragón. En Castilla, pasó lo contrario, se dedicaban a producir lana y a exportarla a Flandes e Inglaterra. Esto fue así porque para los reyes castellanos, era mejor, ya que los mercaderes ingleses o flamencos tenían que pagar peajes cada vez que entrasen o saliesen de Castilla.

Comercio. La Corona de Aragón, con Barcelona a la Cabeza desarrolló un comercio marítimo muy importante. Los productos que vendían eran paños de lana, aceite, corales para hacer adornos, armas y papel fabricado en Valencia. A su vez, compraban cereales, especias y tejidos de seda. Para proteger esta gran actividad comercial, crearon los consulados, una especie de embajadas, en los que había un cónsul que resolvía problemas con los mercaderes.

A raíz de este desarrollo comercial se creó una gran flota militar que además ayudó a la expansión territorial por el Mediterráneo, y así, Aragón dominó militar y económicamente el Mediterráneo occidental.

En Castilla abundaron las ferias. La de Medina del Campo fue la más importante y allí iban los mercaderes europeos a comprar la lana castellana. En Burgos, vivían muchos mercaderes extranjeros que llevaban la lana a los puertos del Cantábrico y desde allí a las ciudades de Europa. Sevilla se convirtió en un enclave comercial ya que estaba en una posición muy buena de la ruta atlántica.

SOCIEDAD

Los reinos peninsulares se diferenciaban entre ellos por la extensión o la población. Entre sus habitantes había diferencias, de religión, de raza y de idioma. A partir de estas diferencias se crearon distintos grupos sociales que a su vez se subdividieron según la situación económica:

Nobleza. Dentro de este grupo, estaban la alta nobleza (condes, duques y marqueses) y la baja nobleza (infanzones e hidalgos). Una causa de esta división fue la ley del Mayorazgo, que decía que las familias de la alta nobleza no podían repartir sus tierras, sino que las tenía que heredar el primogénito. Normalmente, los segundones se iban al clero o a la guerra. Esta división se dio en los siglos XII, XIII y XIV; y en la parte de Hispania que más alta nobleza había era el centro y el sur.

Clero. El alto clero estaba formado por los obispos y abades, y el bajo clero por el resto.

Pueblo llano. En las ciudades se dio con la burguesía. La alta burguesía eran los mercaderes, los banqueros ricos, algunos cambistas etc., y la baja burguesía era un grupo formado por artesanos, transportistas y la gente pobre. En el campo se empeoró la calidad de vida de los campesinos. Al norte del Duero, la mayoría de los campesinos eran libres y propietarios de sus tierras, pero con el tiempo los nobles endurecieron el trato con ellos, se apoderaron de sus tierras y los campesinos pasaron a ser villanos. En el centro de Castilla, en Aragón y en Cataluña, los nobles se apoderaron de sus tierras, y los campesinos se convirtieron en siervos, siervos que se podían hacer libres pagando la remensa, un impuesto muy caro. A estos campesinos convertidos en siervos los catalanes les llamaban payeses. En el siglo XV, Fernando II el Católico liberó a todos los payeses.

Judíos. Vivían en las juderías dedicándose a la ciencia, la medicina, al comercio y a la banca. La mitad de la población judía de Europa vivía en España, y al principio vivieron muy bien.

Mudéjares o moriscos. La mayoría de estos musulmanes vivían en el campo, en Valencia, en Baleares, en Andalucía y en el sur de Aragón. La minoría vivía en las ciudades, en las morerías.

GOBIERNO

Monarquía. Los reyes hispánicos tuvieron más poder y autoridad que los demás reyes europeos gracias a la Reconquista. En Castilla los reyes tenían todo el poder, y esto era indiscutible, en cambio en Navarra o Aragón, el poder del rey dependía de pactos. En estos reinos, había personas que plantaban cara al rey y le obligaban a respetar las instituciones y las leyes, al contrario que en Castilla, y así el rey se comprometía a respetar los fueros y las Cortes y sus súbditos a ayudarle.

Cortes. En Hispania, las Cortes venían del Aula Regia. Esta institución era visigoda, y estaba formada por dos brazos, el eclesiástico y el militar. A partir del siglo XII, los reyes añadieron otro brazo, el brazo real, los burgueses. Los reyes les dejaron participar para contar con su apoyo, pero en Aragón, las Cortes limitaron el poder del rey. En Aragón había cuatro cortes, una por cada reino, que se reunían con el rey por separado, y no podían aprobar leyes o subsidios que importasen a toda la Corona de Aragón sin el apoyo de las cuatro Cortes. Se creó la Diputación General, un organismo permanente formado por representantes de los tres brazos que vigilaba que los reyes cumpliesen las leyes votadas. En Castilla, como el rey tenían todo el poder, las Cortes eran sólo consultivas.

Municipios. Las ciudades consiguieron al autogobierno, y al principio los vecinos podían participar en la comuna, pero luego el patriciado urbano se hizo con el poder. En Castilla, el patriciado urbano estaba formado por los hidalgos, y por eso los reyes de Castilla inventaron el cargo de corregidor, un segundo alcalde. En Aragón la burguesía controlaba las ciudades y los burgueses consiguieron prohibir (hasta el siglo XV) la intervención de los nobles en el gobierno de las ciudades. En Barcelona, la burguesía gobernaba con el Consejo de Ciento, cien ciudadanos honrados.

LA CULTURA EN LOS REINOS CRISTIANOS

Hasta el siglo XI, la cultura en los reinos cristianos se limitó a los monasterios y catedrales, pero luego se difundió gracias a Alfonso X y al Camino de Santiago.

Camino de Santiago. Al descubrirse la tumba del apóstol Santiago, peregrinos de toda Europa se dirigieron allí. Por el camino, los reyes hispánicos facilitaron el paso a los peregrinos con posadas, albergues, hospitales etc. Esto fue muy bueno, porque toda la gente que peregrinó a Santiago llevó algo de cultura como arte, lenguas o literatura. Así, se unieron muchas culturas, e Hispania, enriqueció la suya. También ayudó a la integración de Hispania a Europa, ya que con la invasión musulmana se separó un poco del resto de la Cristiandad Occidental.

Lenguas romances. Son todas las lenguas derivadas del latín, y era la forma vulgar de hablarlo. El latín de verdad, era una lengua culta que era usada por la Iglesia o en ceremonias solemnes. Hacia los siglos IX y X, estas lenguas se habían formado, y en Hispania se hablaba el gallego, el portugués, el asturiano, el leonés, el navarro-aragonés, y el catalán. A partir del siglo XII, estas lenguas romances se convirtieron en cultas. Hubo des personajes muy importantes, uno fue el rey Alfonso X el Sabio, quien escribió poesía, libros de historia, y obras religiosas. Las escribió en castellano y en gallego, la lengua que estaba de moda en la poesía. Ramón Llull, el otro personaje, escribió obras religiosas y filosóficas en catalán.

Universidades. Aparecieron en los reinos cristianos en el siglo XII fundadas por los reyes. Eran centros de estudio en los que se impartía la enseñanza superior. Estaban en las ciudades.

Centros de traductores. Eran lugares donde se traducían libros de otros idiomas. El más importante fue el de Toledo, fundado por Alfonso X. Junto a los scriptoria de los monasterios, fueron los encargados y responsables de conservar y difundir los conocimientos y las obras literarias de la Antigüedad y de la época.

Alfonso X el Sabio, rey de Castilla desde el 1252 hasta el 1284. Aportó mucho a la cultura castellana.

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Tema 5 – al-Andalus, la España Musulmana

Posted by Ignacio Cabello en 27 diciembre, 2011


1. — Historia de al-Andalus 711-1492.

LA CONQUISTA 711-719

Hispania, en manos de los visigodos, estaba en una guerra civil entre familias nobles y el hijo del rey Witiza, Agila II. Este pidió ayuda a los musulmanes para vencer a Rodrigo, su adversario, quienes en el 711 desembarcaron en la península y acabaron con el ejército de Don Rodrigo, el último rey visigodo muerto en la batalla del Guadalete. El ejército musulmán estaba formado mayoritariamente por bereberes y por algunos árabes, y dirigido por Tarik, quién desembarcó en Tarifa y derrotó a Rodrigo en la batalla del Guadalete en el 711. Como los visigodos estaban muy debilitados, los musulmanes se lanzaron a la conquista y en ocho años conquistaron toda la península menos la costa del Cantábrico.

Allí en Asturias se refugiaron un grupo de cristianos visigodos liderados por Don Pelayo, persona que inició la reconquista. Él hizo resistencia, y ganó la batalla de Covadonga en el 722. Hubo muchas crónicas de la época, y había diferencias entre las cristianas y las musulmanas:

Dice Isa Ibn Ahmand al-Raqi que en tiempos de Anbasa Ibn Suhaim al-Qalbi, se levantó en tierras de Galicia un asno salvaje llamado Belay [Pelayo]. Desde entonces empezaron los cristianos en al-Andalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamistas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de sus país hasta que llegara Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia y no había quedado sino la roca donde se refugia el rey llamado Pelayo con trescientos hombres. Los soldados no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino treinta hombres y diez mujeres. Y no tenían que comer sino la miel que tomaban de la dejada por la abejas en las hendiduras de la roca. La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo “Treinta asnos salvajes, ¿qué daño pueden hacernos?”. En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fáfila. El reino de Belay duro diecinueve años, y el de su hijo, dos.

Crónica musulmana de Al-Maqqari

Alqama entró en Asturias con 187.000 hombres . Pelayo estaba con sus compañeros en el monte Auseva y que el ejército de Alqama llegó hasta él y alzó innumerables tiendas frente a la entrada de una cueva. El obispo Oppas subió a un montículo situado frente a la cueva y habló así a Rodrigo: “Pelayo, Pelayo, ¿dónde estás?”. El interpelado se asomó a una ventana y respondió: “Aquí estoy”. El obispo dijo entonces: “Juzgo, hermano e hijo, que no se te oculta cómo hace poco se hallaba toda España unida bajo el gobierno de los godos y brillaba más que los otros países por su doctrina y ciencia, y que, sin embargo, reunido todo el ejército de los godos, no pudo sostener el ímpetu de los ismaelitas, ¿podrás tú defenderte en la cima de este monte? Me parece difícil. Escucha mi consejo: vuelve a tu acuerdo, gozarás de muchos bienes y disfrutarás de la amistad de los caldeos”. Pelayo respondió entonces: ” ¿No leíste en las Sagradas Escrituras que la iglesia del Señor llegará a ser como el grano de la mostaza y de nuevo crecerá por la misericordia de Dios?”. El obispo contestó: “Verdaderamente, así está escrito”. […] Tenemos por abogado cerca del Padre a Nuestro Señor Jesucristo, que puede librarnos de estos paganos […]. Alqama mandó entonces comenzar el combate, y los soldados tomaron las armas. Se levantaron los fundíbulos, se prepararon las ondas, brillaron las espadas, se encresparon las lanzas e incesantemente se lanzaron saetas. Pero al punto se mostraron las magnificencias del Señor: las piedras que salían de los fundíbulos y llegaban a la casa de la Virgen Santa María, que estaba dentro de la cueva, se volvían contra los que la disparaban y mataban a los caldeos. Y como a Dios no le hacen falta lanzas, sino que da la palma de la victoria a quien quiere, los caldeos emprendieron la fuga…

Crónica cristiana de Abelda recogida en las Crónicas de Alfonso III

Todos los nobles, excepto este pequeño grupo, se convirtieron al Islam para poder conservar sus poderes y posesiones; y los campesinos simplemente cambiaron de señor feudal sin importarles demasiado.

Pero, ¿cuáles fueron las razones de esta fácil y rápida conquista?

En primer lugar, las tropas musulmanas estaban compuestas en mayoría por bereberes, un pueblo del Sahara que recientemente se había islamizado, por lo que estaban muy fervorizados, y muy ”motivados”.

También fue porque los visigodos estaban muy divididos (debido a la monarquía electiva), por lo que no presentaron mucha resistencia.

Una muy importante fue el respeto que los musulmanes tenían hacia los judíos y cristianos, ya que se les permitía seguir practicando su religión a cambio de pagar un tributo especial. Los cristianos que vivían en el territorio musulmán eran los mozárabes, y los que se islamizaban eran muladíes.

Otra razón fue que los musulmanes usaron capitulaciones para conseguir la rendición de las ciudades y de los nobles. Muchos nobles firmaron estas capitulaciones para poder conservar sus bienes y poderes.

“En el nombre de Dios, clemente y misericordioso. Escritura otorgada por Abd-al Aziz Ben Musa a Theodomiro ben Cobdux. Que se aviene a capitular (…) con la condición de que no se impondrá dominio sobre él ni sobre ninguno de los suyos, que no podrá ser cogido ni despojado de su señorío, que ellos no podrán ser muertos ni cautivados (…) ni violentados en su religión, ni quemadas sus iglesias (…). Su capitulación se extiende a siete ciudades, que son: Orihuela, Valentila, Alicante, Mula Bigastro, Ello y Lorca (…).”

Pactos entre musulmanes e hispano-godos, 713.

EMIRATO DEPENDIENTE DE DAMASCO 711-756

Las tierras de al-Andalus conquistadas por los musulmanes se convirtieron en una provincia más del califato de Damasco. Dentro de este emirato, los musulmanes aplicaron la misma organización que usaba el imperio musulmán, dividiéndose en coras gobernadas por un walí. Durante esta etapa abundaron las guerras, algunas internas entre árabes y bereberes y otras con los cristianos del norte. En el 722, fueron derrotados por primera vez en la península en la batalla de Covadonga por Don Pelayo. Diez años después, fueron frenados por Carlos Martel en la batalla de Poitiers.

EMIRATO INDEPENDIENTE 756-929

En el 750 los abasíes destronaron a los califas omeyas, y mataron a todos menos a uno, que huyó a al-Andalus, donde pensó que tendría aliados, como el emir nombrado por su familia. Pero cuando llegó a la península ya no estaba dicho emir, sino que había uno nuevo nombrado por los nuevos califas. Al final, en el 756 consiguió proclamarse Abd al-Rahmán I, emir de Córdoba. A partir de este emir, al-Andalus dejó de obedecer a Bagdad políticamente.

Esta etapa se caracterizó por los problemas internos que hubo:

– Uno era el intento de una familia muy poderosa, la de los Banu Qasi (descendientes de un cristiano, Casio), de independizarse de Córdoba desde el valle del Ebro.

– Otro fue causado por Omar Ben Halsun, que se rebeló durante treinta años contra Córdoba desde la sierra de Ronda.

También los cristianos del norte aprovecharon estos problemas internos para consolidar sus núcleos de resistencia, que se convirtieron en reinos, el de Asturias y el de Pamplona.

CALIFATO DE CÓRDOBA 929-1031

En el siglo diez parecía que el emirato se iba a romper a causa de esos problemas internos y externos. A pesar de esto, Abd al Rahmán III, se impuso a todos sus rivales internos y se nombró califa de Córdoba, y dejó de obedecer religiosamente al califa de Bagdad. A partir de ahora, los califas de Córdoba, ejercieron el poder absoluto y estaban apoyados por un gran visir, por los walíes, y por un equipo de jueces, los cadíes. Esta tercera etapa de al-Andalus fue la de más esplendor, y la ciudad de Córdoba se convirtió en la ciudad más grande de occidente con más de medio millón de habitantes. Los sucesores de Abd alRahmán III mantuvieron el esplendor, pero su nieto Hixam II cadió el poder a su gran visir, Al Mansur. Almanzor se convirtió en dictador durante treinta años, cosa que pudo hacer gracias al ejército de mercenarios que tenía a su disposición, que cada año hacía una expedición violenta saqueando ciudades, llamada razzia.

REINOS DE TAIFAS 1031-1212

Después de Almanzor, ningún califa pudo mantener firme al-Andalus, y los walíes se pelearon en una guerra civil llamada fitna, que comenzó con la muerte de Sanchuelo, el hijo de Almanzor, y que acabó con la deposición de Hixam III, dando lugar a la nueva etapa, en la que al-Andalus se dividió en taifas.

A pesar de esta división del territorio, al-Andalus siguió siendo rico, pero los cristianos presentaban un peligro muy fuerte, porque al estar dividido, no tenían fuerzas, así que pidieron ayuda a los almorávides, un pueblo moro que había creado un imperio musulmán muy radical, el imperio almorávide. Estos norteafricanos llegaron en el 1086, y consiguieron ganar a los cristianos en la batalla de Sagrajas, y consiguieron unificar las taifas, pero sólo frenaron a los cristianos momentáneamente, y entonces llegaron los almohades, otro pueblo parecido. Estos llegaron en el 1145, volvieron a unir las taifas, y ganaron a los cristianos en Alarcos. Aún así, los cristianos de Hispania se unieron contra los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa, en el 1212, y gracias a esta batalla los cristianos reconquistaron todo al-Andalus menos la taifa de Granada.

REINO NAZARÍ DE GRANADA 1237-1492

A partir de la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, los cristianos conquistaron en veinte o treinta años todas las taifas menos la de Granada, en la que se estableció la dinastía nazarí. Este reino abarcó más reinos que el de Granada, quedando así el mapa de al-Andalus:

Este reino sobrevivió durante dos siglos y medio más, gracias a que pagaba tributos a los reyes cristianos; a que era un reino muy rico, porque mantenían un comercio muy activo con muchas ciudades, porque eran unas tierras muy ricas y que su población era muy alta. También fue gracias a su posición geográfica, situado en las costas del Mediterráneo y muy cerca de los musulmanes, y que estaba protegido por las cordilleras béticas. Aún así, en el 1492 después de un largo asedio, el rey Boabdil entregó las llaves de la ciudad a los Reyes Católicos. Los nazaríes se trasladaron a Marruecos, y la mayoría de la población se quedó en España. Algunos se hicieron cristianos, y los demás fueron expulsados en 1069 por Felipe III.

2. — Vida en al-Andalus.

ECONOMÍA

Al-Andalus se diferenció económicamente del resto de las tierras de occidente, porque en los siglos VIII y XI, alcanzó un gran desarrollo económico basado en la agricultura y en el comercio y la artesanía. Por el contrario, en la cristiandad, la economía se basaba casi completamente en la agricultura y ganadería, pero en al-Andalus no, ya que practicaban el trabajo del campo y el urbano al mismo tiempo.

Agricultura. Los musulmanes siguieron cultivando los mismos productos que se habían cultivado siempre en la península, el trigo, la vid y el olivo. Además de estos productos, los musulmanes introdujeron el arroz, los cítricos, la morera, el lino, el cáñamo y el esparto. También algunos árboles frutales. Aparte, volvieron a usar las viejas técnicas romanas como el regadío, las acequias y los embalses, pero las usaron más intensamente, produciendo mucho así desarrollaron un comercio de alimentos muy importante.

Minería. Muchas de las minas romanas se habían dejado de usar, y fueron los musulmanes quienes las volvieron a poner en uso. Sobre todo extrajeron de las minas hispánicos hierro, oro, plata, y extrajeron sal de las salinas. También introdujeron nuevas técnicas. La minería fue uno de sus fuertes económicos en el comercio.

Artesanía. Esta fue muy variada, y se dedicaron sobre todo a producir tejidos, cerámica, vidrio, papel y cuero. Toda esta artesanía ayudó al crecimiento urbano.

Comercio. El comercio andalusí, era mucho más activo que el del resto de ciudades europeas. Por un lado comerciaban internamente en al-Andalus con productos agrícolas y artesanales. Este comercio se practicaba en los zocos y en los bazares. Además al-Andalus se convirtió en un gran centro de intercambio entre Europa y el mundo musulmán. Los andalusíes compraban esclavos, oro, marfil, especias y seda; y vendían productos artesanales y agrícolas. Gracias a este comercio se difundió la moneda musulmana, el dinar de oro y el dírhem de plata.

LA CIUDAD HISPANO-MUSULMANA

En al-Andalus, al contrario que en las demás ciudades de la Cristiandad, las ciudades tenían mucha importancia, y buena parte de la población vivía en ellas. Estas eran el centro de la actividad económica, el centro administrativo y el centro cultural.

Todas ellas presentaban la misma estructura. La ciudad estaba dividida en dos grandes partes, la medina y los arrabales:

– Medina. Era la parte de la ciudad que estaba amurallada, el centro de la vida pública.

– Alcazaba. Era la fortaleza de la ciudad, que se encontraba en su parte más alta.

– Mezquita principal. Aparte de ser el lugar de oración, en ellos se daban avisos políticos, donde la gente quedaba para hablar etc.

– Las principales calles. Estas desembocaban en la mezquita, y a lo largo de ellas había un zoco, los bazares, el alcázar, los baños (termas), y alguna universidad.

– Arrabales. Estos eran barrios que estaban fuera de las murallas, y podían ser juderías, barrios cristianos, o simplemente barrios de artesanos de un mismo oficio. En ellas solía haber grandes mercados, y era el lugar de intercambio de productos.

El plano de las ciudades era totalmente irregular, ya que las calles no tenían ninguna dirección clara, eran muy estrechas y laberínticas. Al contrario que en una ciudad cristiana, la gente no tenía vida pública, hacían vida familiar privada en sus casas.

LA SOCIEDAD ANDALUSÍ

La sociedad en al-Andalus, era muy variada, y había gente de distintas procedencias. Musulmanes. Este grupo a su vez se dividía en tres. En primer lugar estaban los árabes y sirios, que eran la minoría, pero fueron los más poderosos, quienes ocupaban los cargos políticos, y quienes se quedaron con las mejores tierras. Otro grupo fue el de los bereberes, que eran la mayoría de los conquistadores musulmanes. Ellos venían de Marruecos y de Argelia, y fueron marginados, a partir de la conquista dejaron de ser importantes y de tener privilegios. Normalmente eran humildes, y unos pocos fueron señores feudales de tierras no muy buenas. El tercer grupo fue el de los muladíes, antiguos cristianos que se convirtieron al Islam. Con el tiempo este grupo fue la mayoría de la población musulmana de al-Andalus.

Cristianos y judíos. Estos fueron los invadidos. Los cristianos andalusíes eran los mozárabes, quienes vivían en las ciudades dedicándose al comercio y a la artesanía. Al principio, se les permitía practicar su religión pagando un impuesto, pero a partir del siglo IX fueron perseguidos por los musulmanes, quienes querían forzarles para que se convirtiesen al Islam. Los cristianos entonces huyeron al norte para refugiarse con el resto de los cristianos. El otro grupo era el de los judíos, que se les permitió practicar su religión hasta la llegada de los almorávides y almohades. Ellos vivían en las ciudades dedicándose a la artesanía, muchos al comercio, otros a la banca, y otros se convirtieron en importantes médicos, científicos o poetas. Al igual que los mozárabes, huyeron al norte.

Esclavos. Estos eran de muchos orígenes. Muchos eran africanos, y otros muchos eran eslavos. La mayoría de ellos se estableció en Levante.

Como en al-Andalus se juntaron tantas razas y religiones, no hubo una convivencia pacífica, sino una coexistencia, y vivieron sin llevarse bien. Había discriminaciones raciales y religiosas, de parte de los musulmanes a las ”Gentes del Libro”. Al principio los musulmanes les permitieron practicar su religión, pero como la gente muchas veces se convertía al Islam, los musulmanes se hicieron mucho más numerosos, y el trato con los cristianos y judíos se endureció, y los musulmanes les pusieron límites.

3. — Cultura de al-Andalus.

Al-Andalus, se convirtió en la puerta hacia Occidente de la cultura oriental y de la cultura clásica, transmitida por los musulmanes.

En esta época, desde el siglo VIII, los centros más prestigiosos estaban en Bagdad, en El Cairo y en Damasco, y desde ellos llegaron a Córdoba los libros y conocimientos de la Antigüedad que los musulmanes tradujeron, y desde al-Andalus a todo Occidente. Ellos transmitieron distintas cosas:

La filosofía griega de Aristóteles, que fue estudiada por Averroes y Maimónmides.

La medicina, botánica y farmacología, alcanzaron un gran desarrollo. Allí, los médicos eran de muchos lugares, sobre todo judíos, como Avicena.

Los números arábigos, traídos de la India.

De China, trajeron la pólvora, y los pasos para hacer el papel.

En navegación, introdujeron la vela latina, perfeccionaron el timón, mejoraron la brújula y trajeron el astrolabio.

Lengua árabe. Al principio, la lengua andalusí era de origen latino, pero el árabe era la lengua culta, era la usada en el gobierno, en el comercio, y en la poesía. Poco a poco el árabe se convirtió en la lengua predominante.

En términos de arte, destacaron los mosaicos geométricos como los de la Alhambra, los jardines con fuentes y regaderos de agua, los arcos lobulados y de herradura como los de la Mezquita de Córdoba, el uso del dorado en la decoración de paredes y el relleno de todo espacio. Esto último, no dejar espacios vacíos, era porque tenían miedo al vacío, miedo al desierto.

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Tema 4 – La Baja Edad Media

Posted by Ignacio Cabello en 27 diciembre, 2011


1. — Grandes cambios en Europa

A raíz de la caída del Imperio de Carlomagno y de una nueva oleada de invasiones bárbaras, Europa se sumergió en el feudalismo, un sistema basado en la vida rural del campo. De este modo, el poder político y económico recaía sobre aquel que poseía grandes latifundios, pues la economía estaba basada principalmente en la agricultura y la ganadería. En consecuencia, los privilegiados de dicha sociedad feudal eran los nobles propietarios de castillos y feudos y sobre los monasterios.

Europa llevaba un par de siglos regida por este sistema feudal, pero a partir del siglo XI las cosas empezaron a cambiar. El mapa de Europa quedó mínimamente estabilizado, se llevaron a cabo grandes avances y mejoras en el campo agropecuario, mejoró la economía, la población aumentó exponencialmente, y como guinda del pastel, hubo un éxodo masivo del campo a las ciudades, que entraron en un periodo de prosperidad.

LA EUROPA DE LOS SIGLOS XI, XII, XIII Y XIV

Los principales reinos se consolidaron. El mapa de Europa, cambiaba muy frecuentemente, pero ahora no. En el centro de Europa se formaron Francia y el S.I.R.G. Los normandos se establecieron en el norte de Francia y crearon el ducado de Normandía, en Inglaterra y en Sicilia. En la península Ibérica la reconquista seguía, con los reinos de Aragón, Navarra, Castilla y Portugal. En el este de Europa, los eslavos ya eran cristianos y formaron reinos (Hungría, Polonia, Bohemia, Serbia y Bulgaria). Algunos de estos reinos se hicieron ortodoxos.

CAMBIOS EN LA AGRICULTURA

En los siglos XI y XII se difundieron nuevas técnicas y herramientas dentro del campo agrícola que aumentaron y rentabilizaron la producción en gran medida:

– El arado de vertedera o normando. La cuchilla que araba la tierra era de hierro y era desigual, por lo que penetraba mejor. Este nuevo arado también incluía la collera y las herraduras de clavos. Con estas novedades se pudieron usar caballos para arar, ya que eran más rápidos y resistentes que los bueyes. También se le añadieron ruedas, y así el agricultor no tenía que llevar el peso del arado.

Un arado de vertedera medieval

– La rotación trienal. Consistía en dividir la tierra en tres parcelas distintas, que cada año estarían dedicadas a algo diferente, según un sistema de rotación. El primer año, había en una parcela trigo (o cualquier tipo de cultivo), en la segunda legumbres, y la tercera se dejaba en barbecho, para que la tierra reposase y recuperase nutrientes. Al año siguiente, la primera parcela se dejaría en barbecho, la segunda albergaría trigo, y la tercera legumbres; y al año siguiente, la primera tendría legumbres, la segunda barbecho y la tercera trigo. Así se conseguía una mayor rentabilidad de la tierra, pero fueron necesarias la selección de semillas, y una mayor cantidad de abono.

Modelo del funcionamiento de la rotación trienal

– El molino de agua. Previamente se conocía sólo el molino de viento, y aunque aparentemente sean igualmente útiles, el molino de agua supone un avance respecto al anterior. Un molino de viento está sujeto a la situación meteorológica, es muy sencillo si no corre el viento, las aspas no se mueven. Además, por aquel entonces Europa era una extensión muy frondosa y estaba plagada de bosques. De este modo, eran pocos los lugares en los que el viento soplaba con fuerza. El molino de agua fue una revolución por esto, porque si bien éste también está sujeto a una fuerza de la naturaleza, el agua y los ríos son abundantes por todo Europa, y como bien hemos visto, ya desde las primeras civilizaciones surgidas hacia el 3.000 A.C., el ser humano tiende a asentarse y crear núcleos urbanos a orillas de ríos, en zonas fértiles. Con esto quiero decir que la mayoría de las aldeas y pueblos medievales contaban con su propio río, donde podían construir magníficos molinos de agua.

Jornaleros trabajando en un molino de agua de la época

Además de estas innovaciones técnicas, hubo una mejora del clima, creándose unas condiciones propicias para los cultivos, de modo que la agricultura comenzó a rentar más y la producción aumentó.

Al aumentar la producción alimenticia, se rompieron los esquemas de autosuficiencia del feudalismo, pues en las casas comenzaron a sobrar alimentos, y dichos excedentes podían ser intercambiados o destinados a la venta en los mercados, las ferias o incluso en las resurgentes ciudades. ¡Estaba renaciendo el comercio! La abundancia de alimentos fomentó el comercio, práctica que se había perdido debido a la ruralización de la población tras la caída del Imperio Romano y la llegada de los invasores nórdicos. Las ciudades crecieron, y se convirtieron en grandes centros de intercambio de productos tanto agrícolas como artesanales.

CAMBIOS DEMOGRÁFICOS

Gracias al aumento de la producción agrícola, las hambrunas disminuyeron, y la gente pudo disponer de los alimentos básicos necesarios además de dietas más completas gracias al crecimiento del comercio. Consecuentemente, la tasa de natalidad comenzó un proceso de crecimiento de la que la sociedad actual puede tener envidia, y la esperanza de vida fue mayor. En cualquier caso, la población creció lentamente llegando a duplicarse a comienzos del siglo XIV, aumento que se vio frenado en 1348 por la llegada de la Peste Negra, que diezmó la población europea.

Debido a este aumento demográfico, el paisaje se vio gravemente afectado, pues fue necesario cultivar más tierras y construir nuevos lugares para vivir. Para extender el terreno poblado hubo que talar bosques, desecar pantanos y marismas, repoblar aldeas abandonadas y destruidas por la guerra, y ganar tierra al mar construyendo diques y cegando dichas zonas.

El comercio urbano y la oportunidad laboral en las ciudades animaron a miles de campesinos que no tenían sin trabajo debido al crecimiento de la población a migrar a las ciudades, donde tenían más posibilidades de encontrar trabajo y de mejorar socialmente.

De nuevo, vemos que todos estos cambios confluyen en un mismo punto y es la repoblación y la reaparición de las ciudades. Éstas recuperaron su importancia y florecieron convirtiéndose en la característica principal de la Baja Edad Media.

EL RENACER DE LAS CIUDADES

Ya desde la crisis del siglo III en el Imperio Romano, la gente había emigrado al campo, y el comercio y la artesanía perdieron importancia. De este modo, la población europea durante los primeros siglos de Edad Media fue en su mayoría rural y campesina, y las pocas ciudades que había tenían poquísima población pues su función principal no era la residencial, sino la administrativa y la política.

A partir del siglo XI y gracias a la prosperidad agrícola, al aumento de población y a la recuperación del comercio, las ciudades de origen romano recuperaron su importancia, y en ellas surgieron los burgos. Estos eran barrios dedicados a la producción artesanal y al comercio de dichos productos y de los alimentos traídos del campo.

Además de las ciudades de origen romano, surgieron nuevas ciudades con fines comerciales. Se fundaron en lugares estratégicos como puentes, rutas de peregrinación, pasos alpinos, o rutas comerciales, y fueron ciudades donde se establecieron artesanos y mercaderes.

Por último, nacieron también ciudades feudales, a partir de aldeas junto a castillos o monasterios, que conforme fueron creciendo, fueron rodeadas con murallas y convertidas en burgos.

2. — El comercio y la artesanía

ARTESANO Y GREMIOS

Antes, en las aldeas todas las familias trabajaban las tierras del feudo, criaban animales, y además se fabricaban todo aquello que necesitaban, como podían ser zapatos, vestidos, utensilios de cocina, o herramientas para el trabajo. Es decir, todos hacían de todo, los hombres araban el campo, pastoreaban ganado, elaboraban herramientas, y las mujeres daban de comer a los animales, se encargaban de las tareas domésticas, producían la ropa, el calzado. Naturalmente esto iba ligado a la idea de autosuficiencia en la que uno producía para sí mismo, para el consumo propio.

A partir del siglo XI, con el aumento de la producción agrícola, el crecimiento de la población y el renacer de las ciudades, el trabajo quedó dividido en dos sectores. En primer lugar, la población que permaneció en el campo conservó la forma de vida feudal y las tareas agrarias. Los que se quedaron sin tierras ni espacio en el campo, migraron a las ciudades y desarrollaron el comercio y la artesanía como alternativa a la agricultura y ganadería.

La vida urbana fomentó mucho el trabajo artesanal, y en seguida surgió una nueva forma de entender el trabajo. El oficio de artesano pasó de ser algo individual a un trabajo en equipo. Nacieron los gremios, asociaciones de artesanos de un mismo oficio que se comprometían a seguir unas normas comunes a todos ellos. Los gremios favorecían la cooperación y la ayuda entre artesanos, y la transmisión y enseñanza del oficio a nuevos aprendices artesanos.

Los gremios establecían los precios de los productos, la cantidad máxima producible, y las horas y días de trabajo. Con esto se quería evitar la competencia entre los artesanos del gremio, pues consiguiendo que todos vendiesen al mismo precio y que no elaborasen mayor cantidad de productos, evitaban trifulcas en los mercados y ferias y conseguían que no existiesen grandes diferencias económicas entre los artesanos del gremio. Además, el gremio proporcionaba las materias primas a cada taller, era el encargado de dar permiso para abrir nuevos talleres, y de pasar el control de calidad a los productos elaborados en cada taller.

Dentro del gremio, los artesanos hacían una especie de cursus honorum, similar a aquel que llevaban a cabo los magistrados romanos para subir peldaños dentro de la administración de Roma. Debían comenzar desde abajo, como aprendices. Estos solían ser niños, y firmaban un contrato con el maestro artesano dueño del taller por el cual trabajarían a cambio de alimento, alojamiento y la enseñanza del oficio. Tras varios años de aprendizaje del oficio, el aprendiz estaba preparado para subir a rango de oficial. Entonces se examinaba, y en caso de pasar dicha prueba, se convertiría en oficial. Los oficiales trabajaban a cambio de un sueldo de artesano, normalmente tenían su propia familia y vivienda, pero no podían abrir su propio taller hasta convertirse en maestros artesanos. Pero tenían que ganarse tal honor, tenían que demostrar su maestría elaborando una pieza digna, una obra maestra. Entonces, si el gremio lo aprobaba como tal, el oficial pasaba a ser maestro, y podía abrir su propio taller, comprar sus propias herramientas, tener sus propios empleados, y vender productos con su firma.

El taller de un artesano, era casa, taller y tienda a la vez. Allí vivían el maestro, los aprendices, y en muchas ocasiones los oficiales. En la planta baja estaba la tienda y el taller, y todos los talleres del mismo oficio solían estar en la misma calle.

Vivienda de un artesano medieval con su taller y su tienda

Modelo de una casa-taller-tienda de un artesano medieval

MERCADOS, FERIAS Y RUTAS COMERCIALES

Antes del siglo XI, el comercio era escaso, muy poco importante y de distancias cortas. Hacia el siglo XI, el comercio se recuperó porque la producción agrícola y el dinero disponible aumentaron. El dinero aumentó gracias a que se descubrieron minas de oro en el centro de Europa, y también gracias el oro que llegaba de África. Ahora, los caminos eran más seguros, entonces se recuperaron las rutas comerciales terrestres.

Las ciudades solían tener un pequeño mercado semanal en el que se intercambiaban los productos del campo y los artesanales. También había una feria una vez al año. Estas eran grandes mercados que duraban una o dos semanas, a los que acudían personas de muchas partes de Europa. Muchas de las ferias eran organizadas por los reyes, quienes garantizaban seguridad en los caminos y en la propia feria a cambio de que los mercaderes pagasen un impuesto especial.

Además de las ferias solía haber una lonja en cada ciudad. Esto era un edificio pensado para los negocios. También aparecieron nuevas técnicas y estrategias. Una de ellas era la del oficio de los cambistas, que eran personas que cambiaban las monedas de los distintos reinos. También aparecieron las letras de cambio, que eran pagarés, cheques que te permitían no llevar siempre dinero encima y así si te atracaban no te robaban nada. Al mismo tiempo surgieron las casas comerciales que eran asociaciones mercantiles que se dedicaban al comercio internacional.

Con el tiempo, el comercio marítimo adquirió más importancia que el terrestre. Las dos rutas comerciales por mar más importantes hacia los siglos XIII y XV eran:

– Ruta del Mediterráneo. Era una ruta muy larga que unía el mundo cristiano con el mundo musulmán. Las cruzadas permitieron la entrada de barcos comerciantes a Tierra Santa y a oriente. Los protagonistas cristianos de esta ruta eran las ciudades de Venecia, Génova, Pisa, Marsella y Barcelona. Los productos que más se compraban a los musulmanes y a los bizantinos eran tejidos lujosos, perfumes y especias, y lo que más se vendía eran tejidos de lana, alimentos, armas y herramientas.

– Ruta de la Hansa. Esta ruta cruzaba el mar Báltico, el mar del Norte y el Atlántico. Se llamaba así porque estaba controlada por la Hansa, una asociación de ciudades nórdicas que se encargaba de controlar el comercio fluvial, el marítimo y el terrestre de esa zona. Se comerciaba con lana de Castilla y de Inglaterra, con vino francés y con hierro, pieles, trigo y madera traídos del Báltico.

Gracias a estas rutas aparecieron dos grandes centros económicos que eran el Norte de Italia (Milán, Génova, Venecia, Pisa y Florencia) y Flandes (Brujas, Gante, Ipres y Amberes). Estos dos centros se convirtieron en ciudades muy importantes políticamente y culturalmente, porque eran puntos de intercambio de culturas, ideas, conocimientos, arte etc. En estas zonas surgió una nueva forma de vida, la burguesía.

Rutas comerciales europeas hacia el siglo XIII

3. — La vida en las ciudades

LA SOCIEDAD, LOS BURGUESES

– Nobles. Hasta el siglo XI, no había nobles en las ciudades, pero ahora se trasladarían para intentar controlarlas.

– Clero. En las ciudades estaban los sacerdotes y a veces obispos al cargo de las parroquias y los frailes en los conventos.

– Campesinado. Era muy escaso, y el que hubiese dependía de la prosperidad comercial y económica de la ciudad.

– Burguesía. Este grupo surgió en las ciudades. Los burgueses eran los artesanos y comerciantes. Eran libres, no dependían de nadie. La mayoría de ellos eran antiguos campesinos que se habían ido de su feudo con o sin permiso para dedicarse a la artesanía en la ciudad. Dentro de ellos estaba la alta burguesía, que eran los más ricos, los banqueros y los grandes comerciantes. También estaba la media y la baja burguesía que estaba formada por los comerciantes modestos, casi todos los maestros artesanos, los componentes de los gremios, los transportistas y los criados de los nobles. Eran pobres o humildes.

Banquero de la prestigiosa familia de los Medicis

– Judíos. Tenían prohibidos algunos oficios como cultivar tierras, ejercer cargos políticos y hacer la guerra, por lo que se dedicaron a la medicina, a la joyería, y a los préstamos. Vivían en barrios separados, las juderías. Como había gente que les quería echar, el rey les protegía y pagaban un impuesto.

– Mendigos y enfermos. Vivían de la limosna y a veces eran atendidos por las cofradías.

Pirámide social durante la Baja Edad Media

EL GOBIERNO EN LAS CIUDADES

Al principio las pequeñas ciudades dependían de los señores feudales o del rey, pero conforme fueron creciendo económica y demográficamente, fueron consiguiendo privilegios especiales comprando su libertad, y entonces los reyes les concedieron fueros. Estos eran unas leyes por las que los ciudadanos se hacían libres. Además de los fueros, consiguieron cartas de población, que servían para que la gente poblase las ciudades. La ciudad les prometía una casa, unas tierras gratis o el privilegio de no pagar impuestos durante algún tiempo. Así se repoblaron las ciudades.

– Las ciudades pertenecían al rey.

– Uno de los privilegios que tenían las ciudades era el del autogobierno, con un alcalde y unos concejeros elegidos por el patriciado urbano.

– El patriciado urbano era el conjunto de nobles, eclesiásticos y altos burgueses que controlaban la ciudad.

– Al principio las ciudades se gobernaban por la comuna, la asamblea de los ciudadanos, pero con el tiempo, se creó un consejo. Era como una aristocracia.

– Los miembros de ese consejo eran los magistrados. Estos hacían las leyes, las aplicaban, administraban justicia, recaudaban impuestos y hacían cumplir las leyes.

¿CÓMO ERA UNA CIUDAD?

Las ciudades no solían ser muy grandes, sólo unas pocas como París tenían más de cien mil habitantes, y la mayoría tenía menos de cincuenta mil.

El aspecto general de una ciudad medieval era estrecho, desordenado y laberíntico. Este patrón se repetía en todas:

– Estaban completamente amuralladas, y en éstas estaban las puertas, desde donde se controlaba quien entraba y salía de la ciudad.

– Tenían plazas en las que se celebraban los mercados semanales, y algunas ceremonias y eran el centro de vida urbana. Siempre había una o dos principales.

– En muchas ciudades a parte de las parroquias había catedrales dirigidas por el obispo.

– Había un ayuntamiento, que era donde se reunía la comuna y luego el patriciado urbano.

– En las ciudades había palacios de nobles ricos o de la alta burguesía.

– Había hospitales y hospicios fundados por cofradías u órdenes religiosas.

– Siempre había una lonja, lugar donde se hablaba de negocios.

– Los barrios y las calles estaban repartidas por oficios (Calle de Cuchilleros, Calle de Zapateros…).

– Las juderías normalmente estaban cerca del castillo para buscar la protección del señor.

– A partir del siglo XIII se empezaron a construir universidades.

Una ciudad medieval

Dibujo de una ciudad medieval

ciudad medieval

Dibujo de una ciudad medieval

Dibujo de una ciudad medieval

Dibujo de una ciudad medieval

Dibujo de una ciudad medieval

Dibujo de una ciudad medieval

Dibujo de Tortosa, una ciudad medieval

4. — La recuperación del poder del rey

Durante el feudalismo, el poder del rey era sólo teórico, porque en la práctica, el poder los tenían los nobles. A partir del siglo XI, los reyes buscaron el apoyo de la burguesía, porque no podían mantener su autoridad. Por esto, aprovecharon la recuperación económica y la aparición de la burguesía. Esto lo hicieron con las cartas de privilegios, los fueros. Muchas ciudades dependían de un señor feudal, que las gobernaba, pero como las ciudades querían deshacerse de ese vasallaje, compraron su libertad con estos fueros. Los burgueses querían ser libres para poder comerciar como quisiesen y para gobernarse a sí mismas. De este modo, el rey fue dando fueros a las ciudades y así quitando poder a los señores feudales. Las ciudades consiguieron otros privilegios además del autogobierno. Eran ventajas comerciales, que consistían en poder celebrar un mercado semanal e incluso una feria. A veces, el rey concedía el privilegio a las ciudades de ser la única que pudiese hacer un producto determinado. A cambio de estos fueros, la ciudad se convertía en un vasallo del rey, pero sólo teóricamente, aunque los burgueses siempre apoyarían al rey.

La antigua Curia Regia, se convirtió en las Cortes, permitiendo la participación al patriciado urbano, a la alta burguesía. Cuando el rey necesitaba consejo para aprobar una nueva ley u otro asunto, convocaba a las Cortes. Los burgueses siempre serían aliados del rey.

Funcionamiento de las Cortes medievales

Gracias a todo esto, en los siglos XII y XIII, los reinos feudales se convirtieron en estados sobre los que el rey tenía nuevos recursos para gobernar:

– Ya tenía un ejército permanente que estaba disponible todo el año.

– Ahora tenía a los corregidores que eran como los Missi Dominici de Carlomagno, que representaban su poder en las ciudades establemente.

– Aparecieron los embajadores, que les representaban en otros reinos, y gracias a esto se pudieron establecer buenas relaciones entre reinos.

– Las nuevas instituciones eran las Cortes; la Chancillería, que estaba mejor desarrollada que la cancillería real de antes, y la Tesorería, que administraba las riquezas y los impuestos del reino.

5. — La crisis de la Baja Edad Media

CAUSAS DE LA CRISIS

En la Baja Edad Media, a mediados del siglo XIV, la población se redujo a casi la mitad, y esto se debió a varias cosas:

Las malas cosechas. El clima se enfrió y se hizo más lluvioso, y las tierras eran de mala calidad. Esto era porque cuando la población aumentó, se cultivó en bosques talados, en pantanos desecados, que eran malos terrenos. Así llegaron hambrunas y la mortalidad ascendió.

Las guerras. Había guerras feudales y entre reinos, como la Guerra de los Cien Años. Por esto hubo más inseguridad, más bandidos, y el comercio se redujo. También se destruyeron muchas tierras y aldeas.

La Peste Negra. Esta peste se originó en China, y a través de un barco mercante procedente del Mar Negro, llegaron en su bodega unas ratas negras que estaban infectadas. En tan sólo dos años 1348 – 1350, mató a más de dos tercios de la población europea. La duró hasta el siglo XVIII, y cada cinco años había un resurgimiento de la peste y mataba a mucha gente.

Expansión de la Peste Negra por Europa.

CONSECUENCIAS DE LA CRISIS

La crisis, originó una serie de consecuencias:

Revueltas campesinas. Los campesinos se rebelaron contra los señores feudales porque estos pidieron más impuestos para compensar las cosechas no obtenidas, y porque endurecieron el trato y la vida de los siervos.

Revueltas urbanas. Las ciudades fueron las más afectadas por la peste, y entonces la producción artesanal y el comercio disminuyeron, y hubo mucha miseria. Como la alta burguesía seguía viviendo bien, se rebelaron contra el patriciado urbano.

Revuelta urbana durante la crisis de la Baja Edad Media

Hubo más bandidismo. En los tiempos de paz que había entre las guerras, muchos soldados o personas pobres, se dedicaban a robar y a asaltar a la gente en los caminos y aldeas sembrando inseguridad en los caminos, por lo que el comercio perdió fluidez.

Todas estas revueltas fueron sofocadas por los soldados del rey muy violentamente, dando lugar a muchas masacres.

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Tema 3 – La Cristiandad

Posted by Ignacio Cabello en 27 diciembre, 2011


1. — El papel de la Iglesia.

UNA SOCIEDAD CRISTIANA

Hacia el año 1000, casi todos los habitantes de Europa eran cristianos, y todos se sentían parte de una misma comunidad. Aunque fuesen ricos, pobres, de Italia o de Inglaterra, se sentían unidos.

La sociedad feudal era muy religiosa, Dios era el centro de todo, esto se llamaba el teocentrismo. El objetivo de la vida era la salvación eterna de todas las almas, así que se dedicaron a evangelizar otros lugares.

La Iglesia tenía un gran prestigio y un papel muy importante. Sus funciones eran predicar el evangelio, administrar los sacramentos, practicar la caridad, todos los hospitales eran de la Iglesia, y educar y extender la cultura. En esta sociedad, los principios cristianos marcaban la vida pública y privada de la gente. La pública la marcaban con el calendario, los meses eran iguales, pero los días los contaban respecto a santos (diez días antes de la Virgen de agosto); con las campanas, que hacían de reloj y avisaban de tormentas, de muertes, de nacimientos, de ataque… La vida privada, la marcaban con bodas, bautizos, confirmaciones, es decir con ceremonias.

LA INFLUENCIA MORAL DE LA IGLESIA

La Iglesia, aportó una serie de novedades a la vida cotidiana, que ahora nos parecen obvias, ya que están metidas en nuestras costumbres:

– Igualdad moral de hombre y mujer, tenían los mismos derechos.

– En las familias se sustituye el del más fuerte por el del más débil, los débiles tenían que ser protegidos por los fuertes.

– Nueva concepción del matrimonio. Uno era libre para casarse con quien quisiera.

– Nueva doctrina sobre el trabajo. Los niños no trabajaban, y se trabajaba en sociedades para que todos ganasen más, y así no se podía echar a la gente sin una indemnización.

– Los esclavos se vieron como personas, y después desaparecieron.

– Influencia sobre la justicia civil, todos tenían el mismo derecho. Los bastardos, hasta ahora no podían heredar, y ahora sí. Se eliminaron las ordalías, ya no se juzgaba aleatoriamente. Los juicios se vieron más como una oportunidad para que el acusado aprendiese.

– Limitar la violencia feudal. Esto lo hicieron con la Paz de Dios, la Tregua de Dios y con la orden de caballería, que defendía a los más débiles.

LA CONSTRUCCIÓN DE EUROPA

El origen de Europa fue con el derrumbe del Imperio Romano de Occidente (I.R.O.), y la llegada de los germanos con sus invasiones. Como la Edad Media nació de ese caos, podía haber sido una época muy caótica y en cambio no lo fue, ya que la Europa de los siglos XII y XIII estaba viviendo una etapa de unión y de entendimiento entre todos los reinos como nunca antes ni después la tuvo. Esta unidad se expresó con las cruzadas y con las peregrinaciones. A pesar de la división política, todos reinos y principados formaban como una gran federación, la Cristiandad.

El principal responsable de esta construcción fue la Iglesia y concretamente los Papas. Ellos fueron los responsables porque entre los siglos V y VIII, faltó un poder político fuerte, orden, justicia, paz… Este orden lo mantuvieron las parroquias y las diócesis.

Hubo dos grandes fechas que fueron las bases para esta construcción: el año 496, cuando Clodoveo se convirtió al cristianismo, y la coronación de Carlomagno en el año 800.

Con estos dos acontecimientos se formaron los dos poderes que hubo en la civilización medieval. Los poderes eran el espiritual, que estaba en manos del Papa; y el político, en manos del emperador del S.I.R.G. El Papa era el centro de la vida espiritual para todos los cristianos, y todos los reinos y estados cristianos reconocían su autoridad. Los reinos podían tener distintos tipos de relaciones con el Papa:

– Había un estado vinculado a los Papas con títulos especiales de dependencia. Este era el Sacro Imperio Romano Germano.

– Había otros que eran como feudos del Papa, porque en algún momento habían acudido a él pidiendo ayuda (Aragón, Inglaterra y Hungría).

– Había otros que no dependían del Papa pero reconocían su autoridad. Eran el resto (Francia, Castilla…)

Estos reinos no fueron obligados a obedecer al Papa, sino que los dos poderes se ayudaban y apoyaban mutuamente. La Iglesia les enseñaba a los habitantes de cada reino que eran miembros del mismo cuerpo. Así puede ser definida la Cristiandad Medieval:

“Universidad de los reyes, príncipes y de los reinos cristianos que siguen una misma doctrina, que tienen la misma fe y que reconocen la autoridad del Papa.”

ORGANIZACIÓN DE LA IGLESIA

La Iglesia tuvo una gran importancia económica, gracias al Diezmo y a su posesión de feudos y tierras. El Diezmo era un impuesto que pagaban todos los fieles cristianos a la Iglesia para mantener la iglesia y al cura de la aldea. Los monasterios, poseían tierras en el campo porque en ocasiones algunos campesinos habían pedido ayuda al monasterio, o porque algunos nobles les dieron tierras.

Esto de que poseyesen feudos trajo problemas, porque los nobles o señores que donaban tierras a los monasterios y a las diócesis, exigían que como vasallos, les obedeciesen y que como señores de esas tierras, tenían el derecho a elegir los abades… Esto se llamó la “Querella de las Investiduras”. Esta pelea comenzó en el 1073, entre el Vaticano y los emperadores del Imperio. El fin de esta lucha fue en 1122, en el concordato de Worms.

La Iglesia tenía una organización jerárquica:

Jerarquía eclesial en la Edad Media

– El Papa. Este era el poder espiritual de la Europa católica, por lo que era la cabeza de la Iglesia. Él era ayudado por los cardenales, por la Curia Romana. Los cardenales eran obispos con derecho a voto en la elección del Papa.

– El clero secular. Estos eran los sacerdotes, que estaban en las parroquias y los obispos, que lideraban las diócesis. Varias parroquias formaban una diócesis.

– El clero regular. Estos eran los que vivían según una normativa, una regla. Vivían en pequeñas comunidades, en monasterios, conventos…

– Los laicos. Estos eran personas normales, que podían administrar algunos sacramentos en caso de que no hubiese un sacerdote, y que tenían una gran responsabilidad en las parroquias.

2. — Formas de vida religiosa.

LA ÉPOCA DE LOS MONASTERIOS

Entre los siglos IX y XII, la gran mayoría de la población europea vivía en el campo, en la época del feudalismo. La Iglesia se estableció en el campo para estar con la gente, ayudarles y poder evangelizarles. Además de las parroquias de las aldeas, había muchos monasterios.

Un monasterio era un conjunto de edificios y dependencias con establos, granero, huerto, molino, y todo lo que la comunidad de monjes necesitaba para vivir según su regla.

Modelo de un monasterio medieval

 

Modelo de un monasterio medieval

Los monasterios se convirtieron en importantes centros económicos de dos maneras. Gracias a las donaciones que algunos señores hacían, o por algunos campesinos que pedían protección y tierras para trabajar. Así muchos monasterios se convirtieron en feudos.

Fueron grandes centros de cultura porque en los monasterios había escuelas y bibliotecas, donde había una scriptoria. En estas, se escribían y copiaban los libros, que era la única forma de difundir los conocimientos de la Antigüedad y de la época.

Pero sobre todo eran centros espirituales, en los que los monjes y las monjas podían retirarse de la sociedad para así entregarse a dios por completo. Los que querían entrar en una comunidad de monjes, debían de pasar tres años como novicios, y cuando los pasaban tenían que hacer tres votos:

– Obediencia. Tenían que obedecer al Abad para crecer en humildad.

– Castidad. Debían ser puros para entregarse en cuerpo y alma a Dios.

– Pobreza. No podían poseer bienes personales.

En la Edad Media, hubo distintas órdenes religiosas. Cada orden vivía según su regla, las normas que regulaban su vida. La regla establecía las horas de rezo y de trabajo (horario), y algunas normas. Todos los monasterios tenían más o menos la misma estructura, la iglesia en el centro, porque lo más importante era rezar. Junto a la iglesia estaban los dormitorios, el refectorio (comedor), la biblioteca, el claustro con su patio, que era el lugar de recreo, y la sala capitular, que era donde se reunían los monjes para hablar de asuntos que incumbían al monasterio (asambleas). Estas dependencias eran las más importantes, por lo que estaban junto a la iglesia. También había hospederías, enfermerías, cocinas, bodegas, establos, molinos, huertos, la casa del abad, de los siervos…

La orden más importante durante estos siglos fue la de los Benedictinos. Esta orden la fundó San Benito de Nursia en el siglo VI. Él fue importante porque pensó que era mucho más natural y eficaz vivir y trabajar en comunidad que hacerlo solitariamente. Antes, sobre todo en el Imperio Bizantino, había monjes que se apartaban del mundo para rezar y meditar, pero aislados, no en comunidad. Durante los siglos X, XI y XII, hubo un monasterio benedictino que impulsó la expansión de más monasterios por toda Europa, fue el de Cluny. En el siglo XII, la orden se había olvidado del ideal de San Benito, el ”ora et labora”, y tenían un modo de vida más cómodo, y entonces hubo una reforma, que la hizo San Bernardo de Claraval. Él fundó muchos monasterios, pero ya como otra orden, la del císter, en la cual se practicó el ”ora et labora”.

FRAILES, LAICOS Y CABALLEROS

En los siglos XII y XIII, tuvieron lugar grandes cambios en Europa. Las ciudades se revitalizaron, el comercio se recuperó y aparecieron los colegios y las universidades. Por esto, la Iglesia se hizo más presente en las ciudades. Para responder a estos cambios, surgieron nuevas órdenes religiosas, como los Franciscanos, y los Dominicos. Estas órdenes eran mendicantes, porque comían de lo que conseguían pidiendo limosna. Estos ya no vivían en la soledad del campo, sino que se trasladaron a las ciudades creando conventos. Iban por las calles y plazas predicando el evangelio, y ayudando a la gente a profundizar en la fe. Los dominicos se destacaron como filósofos y teólogos, ya que fueron los profesores de las primeras universidades, como Santo Tomás de Aquino.

El modo de vida de los monjes atrajo a los laicos, sobre todo a los pobres. En el siglo XIII aparecieron las hermandades. Estas eran asociaciones de laicos que se comprometían a ayudarse unos a otros y a realizar obras de caridad para el bien de toda la gente. Los laicos eran cada vez más conscientes de que eran importantes dentro de la Iglesia. Donde más se vieron las hermandades fue en el campo de la hospitalidad, asistencia de enfermos y defensa de los peregrinos. Así crearon hospitales, orfanatos y cofradías.

Las órdenes militares surgieron en ese ambiente de vivir la fe más intensamente, de querer dar un paso más en la vida cristiana. Estas órdenes son la culminación del ideal de la caballería. Surgieron de la unión del tipo de vida monacal, y guerrera, y así se llamaron monjes-caballero. Las primeras órdenes militares surgieron de pequeños grupos de caballeros que se dedicaban a servir y proteger a los peregrinos que viajaban a Tierra Santa.

3. — Las peregrinaciones.

Las peregrinaciones fueron un gran suceso en la Edad Media, porque fueron algo generalizado, todo el mundo lo hacía. También porque sirvió para comunicar y unir a todos los cristianos de Europa.

Los principales centros de peregrinación fueron Tierra Santa, Roma y Santiago de Compostela. Entre estos, había pequeños santuarios, lugares que se consideraban así porque tenían relación con la vida de algún santo, de Jesús o porque había reliquias. Los principales motivos para peregrinar eran para venerar las reliquias, los santuarios, para hacer penitencia o un pequeño sacrificio:

Tierra Santa. Los que peregrinaban allí eran los palmeros porque solían regresar con palmas. Iban allí porque era donde habían vivido Cristo, los apóstoles, y porque había sido el escenario de toda la Biblia. Era especial porque fue el primer lugar de peregrinación (siglo I). Siempre había peregrinos, incluso cuando los musulmanes llegaron, pero cuando los turcos llegaron en el siglo XI, se dificultó el ir allí, y después se proclamó la Primera Cruzada.

Roma. Los que iban allí eran los romeros. Allí iban porque estaba la tumba de san Pedro, y porque la ciudad estaba llena de iglesias con reliquias. El camino era la Vía Francígena, que iba desde Canterbury hasta Roma. El auge de esta peregrinación fue en los siglos XIV y XV

Santiago de Compostela. Allí se empezó a peregrinar en el siglo IX con el descubrimiento de la tumba del apóstol. Los siglos de éxito fueron del XI al XIII. Como era más seguro que ir a Jerusalén, fue incluso más exitosa. Galicia estaba lejos y aislada, y la gente pensaba que puestos a peregrinar, mejor hacerlo lejos, y además los peregrinos sentían que ayudaban moralmente a los españoles en la reconquista.

Camino de Santiago

Camino de Santiago

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Tema 2 – El Feudalismo

Posted by Ignacio Cabello en 27 diciembre, 2011


1. — El Feudalismo.

El feudalismo es un sistema político, social y económico que se desarrolló en la Cristiandad durante los siglos IX y XIII. Este sistema se empezó a formar en los siglos IX y X a raíz de la desintegración del Imperio Carolingio, de las nuevas invasiones y de la ruralización de la población:

Al desaparecer la unidad del emperador carolingio, el poder pasó a manos de los señores locales que poseían los condados, marcas y ducados que creó Carlomagno, y como consecuencia, Europa se fragmentó en múltiples principados y señoríos

Los nuevos invasores, por parte de los musulmanes, vikingos, húngaros y eslavos, hicieron lo mismo que los invasores germánicos del siglo V, sembraron terror e inseguridad por donde pasaban.

Como consecuencia de la falta de unidad política y de la inseguridad la gente emigraba al campo en busca de la protección de los señores locales.

Al mismo tiempo, los reyes, como necesitaban defenderse de los nuevos invasores, fueron perdiendo poder al pagar con tierras a los guerreros que les ayudaban militarmente. Estos guerreros, se convirtieron en lo que luego se llamó la nobleza feudal.

El feudalismo tiene dos conceptos muy importantes, el feudo y el vasallaje. El feudo era un territorio de tamaño más o menos grande que pertenecía a un señor, que podía ser un noble o eclesiástico. El vasallaje era la relación de fidelidad entre un propietario de tierras (señor feudal), y el señor que le concedió esas tierras.

El feudalismo, se dio sobretodo en el campo, porque en esta época la agricultura y la ganadería eran muy importantes, eran la base de la economía. Quien tenía tierras, era rico, y la sociedad era mayoritariamente campesina. El comercio no estaba muy desarrollado porque en cada feudo se producía lo necesario para el autoabastecimiento, y como no sobraban cosas, no se comerciaba.

2. — La Sociedad

La sociedad feudal estaba organizaba en tres estamentos. Estos eran grupos sociales a los que pertenecía la gente, quienes compartían unos derechos y una forma de vida:

La nobleza. En latín se les llama bellatores, que significa que son los que hacen la guerra. Eran los señores feudales, y los caballeros y guerreros.

El clero. Eran los oratores, los que rezaban por los demás, los que dirigían la Cristiandad, y los que predicaban el evangelio. Eran el Papa, los sacerdotes, los monjes… Cualquiera podía entrar en este estamento.

El pueblo llano. Estos eran los laboratores, los que trabajaban. Era la mayoría de la población.

Los nobles y los eclesiásticos eran los privilegiados, ya que no pagaban impuestos, no trabajaban, podían impartir justicia y podían llevar armas en tiempos de paz.

piramide feudal

LA NOBLEZA

EL PAPEL DEL REY

El rey, aunque estaba a lo alto de la pirámide, era un señor feudal más, aunque el más importante (‘‘Primus Inter Pares’’). Estos señores eran vasallos del rey, quienes le juraban fidelidad. El rey no era elegido por el pueblo, sino que heredaba el título. La monarquía, era considerada una misión de Dios, y el título de rey, sagrado.

El título de rey era hereditario, pero el Papa tenía que legalizar la coronación.

Había nobles incluso más importantes que el propio rey, y que poseían más tierras. Esto se debía a que el poder del rey, era pactado, los nobles eran sus vasallos, pero no le estaban sometidos, sino que le debían lealtad y fidelidad. Estos nobles, mandaban sobre su feudo, y tenían casi todos los poderes. El rey no mandaba sobre esos feudos, pero conservaba algunos poderes:

Era el jefe del ejército feudal (el ejército del reino) cuando decidían ir a la guerra. El rey convocaba a todos los señores feudales (auxilium), y ellos tenían que ir, y el que no fuese se le consideraría traidor.

Podía cobrar impuestos especiales a los nobles y a la Iglesia en vidas reales, guerras, rescates, deudas… La principal riqueza del rey eran sus tierras, pero también se enriquecía a base de esto.

Él impartía justicia, era el juez supremo, pero no podía intervenir en casos privados de nobles o de la Iglesia.

La gente que acompañaba al rey en todo momento formaba la corte. Esta estaba formada por la Curia Regia, que era la familia, los nobles más íntimos, algún sacerdote que diga misa, y la gente que le aconsejaba. También estaba formada por la Cancillería Real, que eran unos escribanos que hacían los documentos reales, que se caracterizaban por el sello y porque el rey tenía una copia con unos dibujos que encajaban con los del documento enviado o archivado.

Esta gente, acompañaba al rey cuando viajaba dentro de su reino, trasladándose de castillo, ya que no tenía una residencia fija. Cuando visitaba otro feudo, tenía que ser con el permiso del propietario, que normalmente se lo daba. Al rey le convenía pasar por otros feudos, porque así su pueblo le conocía, o podía ganarse su afecto haciendo algo justo y bien visto.

SEÑORES Y GUERREROS

Junto al rey formaban el estamento de los nobles, de los bellatores. Su oficio es hacer la guerra y defender a los demás, y constituían la orden de caballería. Esta orden era una institución que tenía como fin defender a los débiles y también ser fiel a la palabra que se había dado.

Los señores feudales eran los nobles que poseían tierras. Como habían recibido esas tierras de alguien, eran sus vasallos. Estos habían conseguido tanto poder que mandaban en sus tierras, e influían en otros territorios más que el propio rey. Impartían justicia, tenían su propia tropa, cobraban impuestos, y algunos acuñaban moneda propia.

Los guerreros o caballeros eran los nobles que no poseían más que su caballo, y sus armas. Para ser caballero, había que irse a los seis años al castillo de otro señor para ayudarles como paje. Si continuaba bien, a los doce años se hacía escudero, y a los diecinueve se convertía en caballero.

Los ejércitos de la Edad Media, no eran ejércitos permanentes, sino que cuando decidían ir a la guerra, el rey llamaba a los señores feudales a través del auxilium, y todos ellos debían acudir. Lo decisivo en las guerras eran las cargas de caballería, ataques de caballeros a mucha velocidad.

La Iglesia, no quería violencia, así que estableció dos normas, la Paz de Dios y la Tregua de Dios. La Paz de Dios era la norma que decía que no se podían atacar ciertos lugares, como las iglesias, los santuarios, monasterios, conventos y treinta metros alrededor. Tampoco atacar a los peregrinos y a los débiles. La Tregua de Dios decía que no se podía hacer la guerra en ciertas épocas del año, en cuaresma, navidad, pascua… Con estas normas, se redujeron los enfrentamientos, y quien no las cumplió fue excomulgado.

Europa, había sido la atacada durante algunos siglos, pero ahora, con los señores y reyes en la caballería, pasó a ser la atacante, y su caballería se volvió invencible.

LA VIDA DEL CAMPO

EL FEUDO

El noventa por ciento de la población medieval, vivía en el campo. La vida de casi todos los europeos se organizaba entorno al ciclo agrícola. Esto era como un calendario que marcaba el ritmo de los trabajos y tareas del campo durante el año. Su vida estaba organizada entorno a esto porque ellos dependían de la cosecha, de donde obtenían casi todo.

El centro del feudo era el castillo, donde vivía el señor, su familia, los nobles cercanos, y sus guerreros. El resto vivía en la aldea. El castillo, aparte de residencia del señor feudal, estaba para que los aldeanos se pudiesen refugiar en caso de ataque. Alrededor del castillo, estaba el feudo. Este estaba compuesto por la aldea y por tierras. Había tres tipos de tierras:

Pastos, eran los prados del señor, en los que sólo podía pacer su ganado.

Bosques. Eran propiedad del señor feudal y él era el único que podía cazar, pero los demás podían aprovecharse de la madera caída y de los frutos de los árboles.

Tierras de cultivo. La reserva eran las tierras del feudo que el señor explotaba personalmente a través de los siervos. En algunas épocas del año, los campesinos libres, tenían que trabajarlas en pago de las tierras que les había alquilado, los mansos. Esta era la parte que el señor alquilaba a los villanos del feudo, que como pago le daban una parte de la cosecha y trabajaban algunos días en la reserva.

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LA ECONOMÍA FEUDAL

Rotación bienalEl método de trabajo de las tierras, era el policultivo. Esto era que se cultivaban muchos tipos de plantas, pero las que más destacan son los cereales y las legumbres. Lo malo de este trabajo era que rendía muy poco, porque las herramientas y las técnicas de cultivo eran muy antiguas (se seguía usando el arado romano). Una técnica que practicaban era la del barbecho, que consistía en dejar descansar un año la mitad de las tierras, para abonarla con el ganado encima. Sólo a partir del s. XI y XII no se difundieron nuevas herramientas mejores como el arado de vertedera, el molino de agua…

Como rendía muy poco, se cultivaban muchas tierras. Las familias usaban el barbecho, así que sólo cultivaban la mitad de las tierras, esto se llamaba rotación bienal. Cualquier desastre meteorológico repercutía en la comida por lo que la población disminuía.

Los animales más abundantes eran los bueyes, que tiraban de carros y de los arados; las cabras; las ovejas, que era muy rentables, comían poco, eran baratas y vivían mucho. Los cerdos, comían mucho, y eran muy caros, aunque luego tenían alimento para todo el año. También había muchas gallinas, pollos, y caballos, que servían para la guerra.

Molino de viento

LOS CAMPESINOS

En el feudo vivían los campesinos, en la aldea. Los campesinos eran la gran mayoría del tercer estamento, y no tenían privilegios, tenían que trabajar y que pagar impuestos.

Los campesinos independientes, los que tenían sus propias tierras, en granjas, eran la minoría, los demás dependían de un señor feudal o de un monasterio.

Campesinos libres. Estos eran los villanos. Ellos cultivaban sus tierras o los mansos del señor feudal. Eran libres de moverse de feudo si querían.

Siervos. Eran los que trabajaban la reserva del señor, y que hacían los trabajos necesarios del castillo. No eran esclavos, podían poseer cosas y el señor debía protegerles y tratarles bien, pero no podían irse del feudo.

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calendario agrícola (3)

3. — La guerra y los castillos en la Edad Media.

LA GUERRA

Dentro de Europa, no solía haber grandes batallas, excepto algunas excepciones, como la guerra de los Cien Años. Cuando el rey decidía acudir a una guerra, llamaba a todos los señores y sus ejércitos, a través del auxilium. Así, el rey se convertía en el jefe de ese ejército feudal.

Lo que había a menudo eran pequeños enfrentamientos entre nobles de un mismo reino o de un noble contra un rey, en las que el objetivo no era conquistar el reino o feudo entero, sino asaltar una fortaleza, ya fuera un castillo o una torre de defensa, ya que una fortaleza te permitía bastante territorio alrededor. El objetivo final, después de conquistar la fortaleza, era convertir al señor feudal atacado en tu vasallo mediante un pacto.

Estas luchas eran poco sangrientas, pero muy frecuentes, así que la Iglesia estableció dos reglas con intención de reducirlas (Paz de Dios y Tregua de Dios)

Había tres formas de conquistar una fortaleza:

Asedio o sitio. Consistía en rodear el castillo y cortar las comunicaciones de agua, comida y refuerzos, para que se mueran de hambre o que los sitiados se rindan. Un ejemplo es el asedio de Antioquía en el 1098.

Asalto directo. Esta era la más sangrienta, lo contrario que un asedio. A medida que pasaban los años, se perfeccionaban las fortalezas, por lo que era más difícil.

Guerra psicológica. Esta era la más morbosa, quemaban las tierras y aldeas que se viesen desde el castillo para atemorizarles, y les tiraban ratas, cabezas de campesinos, animales muertos; hasta que se rindiesen.

Para un asedio, se necesitaban armas de asedio como las catapultas, los trabuquetes, torres de asedio, escorpiones, arietes, escaleras de asedio; y también eran muy importantes los arqueros y los ballesteros.

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LOS CASTILLOS MEDIEVALES

Los castillos empezaron a construirse hacia el siglo VIII, y empezaron siendo torres de defensa rodeadas por un muro que podía ser de madera o de piedra, y con el paso del tiempo evolucionaron radicalmente.

Algunas de las partes del castillo eran:

– La torre del homenaje. Era la parte del castillo donde vivía el señor, la familia, los nobles etc. Esta, estaba dotada de una gran capacidad defensiva, casi independiente a las murallas y el resto de elementos defensivos. Dentro, había numerosas salas, capilla, cocina, aposentos y demás. Casi todas las torres del homenaje hasta el siglo XII eran cuadradas, pero después se empezaron a hacer circulares, por lo que se hacían más difíciles de conquistar, y los defensores tenían más visibilidad.

– Las murallas. Estas rodeaban el castillo, estaban protegidas por un foso, y por torres. La puerta estaba defendida por un puente levadizo de madera que cruzaba el foso y por una reja de hierro que se colocaba delante de la puerta. Los defensores tenían una ventaja en un asalto, ellos disparaban hacia abajo y los otros hacia arriba, a no ser que tuviesen escalas o torres de asedio.

– Las torres. Estas eran puntos fuertes que se encontraban a lo largo de la muralla y a los lados de las puertas. Las torres eran muy seguras por lo que a veces se usaban como mazmorras.

– Torres albarranas. Eran torres exteriores a la muralla del castillo, que tenían como objetivo defender el castillo desde fuera, o proteger lugares donde abundaba el agua, lagos, pantanos…

– Atalayas. Eran torres desde las que se vigilaban los alrededores del castillo con intención de avisar el peligro si se veían ejércitos enemigos. Cuando se divisaba el peligro, se hacían señales, si era por la noche, los hacían con hogueras, y por el día con señales de humo.

– Barbacanas. Eran torres o muros exteriores al castillo que servían para ralentizar la entrada del ejército enemigo al castillo, así mientras pasaban por estos pasos, el defensor les podía atacar desde las murallas o desde la misma torre barbacana.

– Matacanes. Eran salientes de la muralla desde los que se podía atacar el enemigo más fácilmente, tirando cosas hacia abajo o hacia delante por encima del murete del matacán, o por agujeros en el suelo de este, ya que muchas veces el saliente tenía grandes agujeros en el suelo.

– Adarve. Era el ‘‘pasillo’’ que había en la muralla, la parte del muro por donde se podía andar. Era desde donde los arqueros y los ballesteros defendían la fortaleza.

Castillo (2)

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Tema 1 – La Alta Edad Media

Posted by Ignacio Cabello en 27 diciembre, 2011


1. — El Mediterráneo, «Mare Vestrum»

El Imperio Romano, que había dominado todas las cosas del Mediterráneo, entró en decadencia hacia el siglo III y sometido a las continuas invasiones bárbaras comenzó a ver su fin. En el año 395, el emperador Teodosio dividió el vasto Imperio Romano en dos para que los nuevos territorios se pudiesen administrar y dirigir de mejor manera:

Por un lado, se encontraba el Imperio Romano de Occidente con su capital en Roma. Fue invadido por pueblos bárbaros y su último emperador cayó en el 476. Desde entonces quedó dividido en diversos reinos gobernados por los pueblos invasores (los suevos en el noroeste de Hispania, los visigodos en Hispania, los francos en la Galia, los burgundios en Borgoña, los ostrogodos en Italia y los vándalos en el norte de África). En general las ciudades se despoblaron y la forma de vida regresó al campo basándose en la agricultura y la ganadería, dejando el comercio casi desaparecido.

Por el otro lado, al Este estaba el Imperio Romano de Oriente con su capital en Constantinopla, que consiguió frenar las invasiones bárbaras y sobrevivir hasta el 1453.

Después de la división del Imperio y fragmentación de Europa en diversos reinos germánicos, numerosos monarcas de distintos reinos trataron de volver a unificar todos los territorios que anteriormente habían formado parte del majestuoso Imperio Romano. Quizás durante este periodo, los dos reyes más llamativos, importantes y significativos para la historia de Europa hayan sido el emperador de Bizancio Justiniano (siglo VI) y el líder del reino de los francos Carlomagno (siglo IX).

Las invasiones de los pueblos gérmanicos hasta el año 490

Los reinos germánicos a finales del siglo V

2. — El Imperio Bizantino

Después de la desaparición del Imperio Romano de Occidente la herencia de Roma pervivió con el Imperio Bizantino gracias a que sus emperadores pudieron rechazar a los pueblos bárbaros. En el siglo V el Imperio Bizantino abarcaba las tierras de Grecia, los Balcanes, Asia Menor, Siria, Palestina, Egipto y Libia. Sus emperadores tenían la ambición de volver a unir todos los territorios que formaron el Imperio Romano, y esto casi lo consiguió Justiniano que reinó desde el 527 hasta el 565. Justiniano el Grande reconquistó el reino vándalo que contenía tierras del norte de África, Córcega, Cerdeña, Sicilia y las Baleares; el Reino Ostrogodo de Italia y Dalmacia; y el sur de Hispania. Así consiguió dominar casi todo el Mediterráneo. Además Justiniano recogió todo el derecho romano en doce libros, el Código de Justiniano. Aparte de llevar al Imperio a su máximo esplendor y estado económico, embelleció la capital con nuevas construcciones como la basílica de Santa Sofía.

Justiniano – Mosaico bizantino en la iglesia de San Vital en Rávena

Justiniano – Detalle del mosaico de San Vital en Rávena

Adquisiciones territoriales bajo el reinado de Justiniano

El barrio imperial de Bizancio en la época de Justiniano

En este imperio todo el poder estaba en manos del emperador y el territorio estaba dividido en provincias llamadas themas, cada una gobernada por un estratega nombrado por el emperador. En cada thema se reclutaban hombres para mantener un ejército numeroso y fuerte, y cada provincia pagaba impuestos para los gastos del imperio, el comercio llegó a tener un gran desarrollo, tanto con los themas como con el extranjero y Constantinopla se convirtió en la principal ruta de comercio entre Occidente y Oriente.

Después de esplendor del s VI el Imperio perdió gran parte de las tierras conquistadas por Justiniano, en los siglos VII y VIII:

Los lombardos les arrebataron Italia, y los musulmanes Siria, Palestina, Egipto y el norte de África. Como consecuencia el Imperio se replegó en Grecia y Asia Menor y remarcó su carácter griego.

En los siglos siguientes una nueva dinastía de origen macedónico logró reconquistar parte de las tierras perdidas y recuperar la prosperidad, fue la segunda Edad de Oro. En estos siglos el emperador acaparó todo el poder, y fue considerado la máxima autoridad del mundo romano y de la cristiandad pero a partir del siglo XI el Imperio empezó a descomponerse a causa de los ataques de los turcos, un pueblo de Asia convertido al Islam que ahora empezaba a establecerse en Asia Menor. Finalmente en 1453 Constantinopla fue conquistada y el Imperio desapareció. Desde entonces Constantinopla pasó a ser Estambul.

Durante sus mil años de historia, el Imperio Bizantino creó una civilización importante y brillante cuyas principales características fueron su cultura griega y el hecho de ser una civilización cristiana. El idioma griego sustituyó al latín por ejemplo los emperadores a sí mismos basileus, que significa rey de reyes, e intentaron diferenciarse del mundo latino, de la cristiandad occidental dominada por los germanos a los que los bizantinos llamaban bárbaros.

Los habitantes de este Imperio se consideraban los herederos de Roma y de la Iglesia por ejemplo fue en el Imperio Bizantino donde nacieron los monasterios cristianos, y de estos monasterios salieron misioneros que evangelizaron a los pueblos eslavos. Hasta el 1054 los bizantinos permanecieron en la Iglesia Católica pero en ese año el patriarca de Constantinopla, Miguel Cerulario, dejó de reconocer al Papa como la máxima autoridad de la Iglesia lo que provocó el Cisma de Oriente que supuso la separación de las dos grandes áreas de la cristiandad y el nacimiento de la Iglesia Ortodoxa.

3. — El Islam

LA APARICIÓN Y EXPANSIÓN DEL ISLAM

Arabia es una península de oriente próximo que a principios de s VII estaba poblada por tribus de beduinos, algunos nómadas y otros residentes de pequeñas ciudades que se dedicaban a dos cosas, al pastoreo y al comercio. Estas tribus eran politeístas y la Meca era su ciudad sagrada en la que estaba la Kaaba.

Mahoma era un comerciante de la Meca que durante sus viajes conoció al cristianismo y al judaísmo. A partir de eso Mahoma se sintió llamado por Dios para revelar a los árabes una nueva religión cuyo principio era el Islam que quiere decir su misión a Alá. Los que practican esta religión son musulmanes que significa que se someten a Alá. En los primeros años de su predicación, Mahoma fue perseguido por las autoridades de la Meca porque tenía mucho éxito entre los pobres de la ciudad. Por eso tuvo que huir a una ciudad cercana, medina. A esta huida se le llama Hégira y fue en el 622 de la era cristiana que desde entonces año 0 de los musulmanes (622 d.C. = 0 musulmán) en los años siguientes Mahoma siguió predicando el Islam y llevo la guerra santa (Yihad) a todos los árabes no musulmanes y cuando murió en el 632 casi toda Arabia era musulmana.

El Arcángel Gabriel se aparece ante Mahoma

Mahoma predicandon en La Meca

La rápida y exitosa propagación de la nueva religión de Mahoma fue posible gracias a varios factores. En primer lugar, el Islam era una religión muy atractiva para la mentalidad primitiva de los árabes del siglo VII, pues les ofrecía una forma de vivir la religión muy sencilla ya que bastaba con cumplir 5 normas. Además, el Islam -que se fundamentaba principalmente en el judaísmo y el cristianismo-, proponía la igualdad de todos los musulmanes, pretensión que resultó muy revolucionaria e innovadora para la sociedad árabe del momento, que estaba muy dividida en tribus, castas y diferentes grupos sociales. En tercer lugar, Mahoma proclamó la Yihad, es decir, llamaba a todos los musulmanes a hacer la guerra santa y someter a los pueblos de su alrededor como ofrenda a su dios Alá. Esto encajó perfectamente con el carácter belicoso de las tribus árabes que de esta manera vieron justificadas sus habituales ofensivas contra las tierras vecinas.

Tras el fallecimiento del profeta Mahoma, fueron los califas quienes completaron la unificación de Arabia y quienes se lanzaron a extender el Islam mediante la Yihad llegando subyugar a todos los pueblos de Oriente Próximo y de gran parte de las costas meridional y oriental del Mediterráneo. Etimológicamente, califa significa «sucesor», y los que recibieron ese título fueron los jefes políticos y religiosos de toda la Umma: la comunidad de musulmanes.

LA FASE DE LOS CALIFAS PERFECTOS (632 – 661)

Los cuatro primeros califas fueron elegidos entre miembros de la familia de Mahoma, y son conocidos como los califas perfectos. Durante estos casi treinta años, los musulmanes conquistaron tierras del Imperio Bizantino tales como Palestina, Siria o Egipto, y se anexionaron todo el Imperio Persa. Estos dos imperios eran los más poderosos en aquel entonces, pero a mediados del siglo VII estaban exhaustos y cansados de luchar el uno con el otro, y sus habitantes colaboraron en muchas ocasiones con los invasores musulmanes. Esto fue posible gracias al respeto con el que los musulmanes trataban a los judíos y a los cristianos (las «gentes del libro»), a los que no obligaban a convertirse al Islam, aunque sí a pagar un impuesto especial.

LA FASE DE LOS CALIFAS OMEYAS (661 – 750)

Después de las luchas entre los principales clanes, la familia de los Omeyas se hizo con el poder. Los líderes de este linaje se centraron en Siria y establecieron la capital del califato en Damasco. Fueron los Omeyas quienes hicieron que el título de califa fuese hereditario.

Cuando subieron al poder, se propusieron organizar las conquistas de los anteriores califas y forjar un imperio. Para llevar a cabo este objetivo, adoptaron cuantiosas características de la administración Bizantina, crearon una serie de provincias llamadas emiratos que eran gobernadas por un emir, e instituyeron bastantes cargos administrativos como los cadíes, que tenían el poder judicial.

Asimismo, reanudaron las conquistas y prosiguieron la expansión por norte de África y por el Este hasta llegar al río Indo y a la frontera con China. En el 710 entraron por primera vez en la península Ibérica interviniendo en una guerra de sucesión entre el hijo del difunto rey Witiza llamado Agila, y su opositor, el conde de la Bética don Rodrigo. Un año más tarde volvieron para derrotar a los visigodos de ambos bandos, y en menos de ocho años conquistaron toda la península y cruzaron los Pirineos. Sin embargo, en el 732 el avance musulmán por Europa fue detenido por los francos liderados por Carlos Martiel en la batalla de Poitiers. Además de este fracaso, los musulmanes fueron derrotados por los bizantinos al intentar conquistar Constantinopla en el 718 y por los chinos en el 751 en la batalla del río Talas. Estas sonadas derrotas marcaron el final de la expansión del Islam durante la Edad Media, pues más adelante en el siglo XVI cuando en el Imperio Español no se ponía nunca el sol, los musulmanes -aunque políticamente eran turcos- lanzaron ofensivas desde el Mediterráneo y desde Asia Menor para intentar llegar a Austria, el corazón de Europa, pero eso ya excede los límites de este primer capítulo.

La expansión del Islam

LA FASE DE LOS CALIFAS ABASÍES (750 – 1258)

Los Omeyas fueron sustituidos por los califas Abasíes que establecieron la capital en Bagdad. En estos cinco siglos de dinastía Abasí, el poder del califa disminuyó notablemente, ya que estos nombraron a primeros ministros o visires, que como luego en el siglo XVII sucedió en la España de los Austrias Menores con los validos, acapararon prácticamente todo el poder político.

En cuanto a la sociedad, los principales cargos de la administración del gobierno dejaron de ser ejercidos exclusivamente por políticos procedentes de Arabia, como venía sucediendo desde los primeros tiempos del imperio, los califas abrieron las puertas de la política a todos los musulmanes. También se produjo una plena integración al Islam de los nuevos conversos, sin embargo al mismo tiempo se endureció el trato con los judíos y cristianos que permanecieron fieles a sus creencias y que no se convirtieron al Islam.

Esta época es la de mayor unidad cultural del mundo musulmán, el siglo IX fue el siglo de oro para la cultura islámica. Sin embargo, esta prosperidad cultural y económica coincidió con el estancamiento de las conquistas y la fragmentación del Imperio, ya que algunos territorios se independizaron del califato de Bagdad como sucedió con Al-Andalus y Egipto. De este modo, desde el siglo X el Imperio de los califas Abasíes entró en decadencia hasta que en 1258 los pueblos provenientes de Mongolia conquistaron la capital del califato.

En la civilización musulmana hubo un gran equilibrio entre el comercio, la artesanía, la agricultura y la ganadería. Sin embargo las ciudades eran el centro de la vida islámica, que era una civilización urbana donde las principales ciudades eran el centro de un importante comercio a través de las grandes rutas comerciales: La ruta de la seda es la ruta que comunicaba Oriente Lejano con todo el Mediterráneo. La ruta del Mar Rojo comunicaba el Mediterráneo con el mar Índico. La ruta del Nilo comunicaba el Mediterráneo con el África Negra. En cuanto a la agricultura, los musulmanes difundieron por el Mediterráneo y occidente el regadío con acequias y norias, y nuevos cultivos como el arroz, algodón, la caña de azúcar o algunos árboles frutales. El papel cultural desempeñado por el Islam fue decisivo en varios sentidos, como intermediario cultural de las civilizaciones que lo rodeaban y como transmisor del conocimiento filosófico y científico de la antigüedad a la Europa medieval.

LOS CINCO PILARES DEL ISLAM

Al principio Mahoma no quería fundar una nueva religión sino liberar a los árabes del politeísmo y de las supersticiones anunciando la existencia de un único dios y para ello mezcló principios y verdades del cristianismo y del judaísmo. Por eso el Islam era tan sencillo y se podía resumir en cinco normas conocidas como los Cinco Pilares del Islam. Para formar parte de su comunidad religiosa, el musulmán debía cumplir estos mandamientos, sencillos de entender, aunque no siempre fáciles de llevar a la práctica. Su cumplimiento era válido si se manifestaba la intención, que debía expresarse claramente con palabras o pensamientos:

– La profesión de Fe o “xahada“, que se resume en el credo musulmán: «No hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta». La práctica de la xahada requería un estado de purificación, al cual se llegaba a través de dos abluciones. Además, la pureza que pedía el Islam, exigía una abstención de lo impuro como la carne de cerdo, la sangre, el alcohol y los juegos de azar.

– La oración o “As-Salah” ocupaba el segundo lugar dentro de las normas del Islam. Todo musulmán mayor de edad y en plenas capacidades físicas y mentales debía orar cinco veces al día en dirección a la Meca.

– El ayuno o “sawm” era obligatorio durante el mes de Ramadán.

– Dar limosna a los pobres a través de un impuesto llamado azaque o “zakah“.

– La última norma que tenían los musulmanes era la peregrinación a la Meca o “hajj”.

Las revelaciones que Alá hizo a Mahoma fueron recogidas en el Corán. La principal diferencia entre el Islam y el cristianismo es que no reconocen a Cristo como hijo de Dios, y por lo tanto la relación que tiene cada musulmán con Alá es de temor y obediencia, mientras que la de un cristiano se basa en el amor y la confianza.

Una típica mezquita musulmana

4. — El Imperio de Carlomagno

LA FORMACIÓN DEL IMPERIO CAROLINGIO

Carlomagno – Alberto Durero (1512)

En occidente la idea de restauración del Imperio Romano surgió de las ambiciones expansionistas de uno de los reinos bárbaros, el de los francos, el más importante de los que formaron los germanos en las tierras del antiguo Imperio de Occidente. En el 507 el rey Clodoveo expulsó de las Galias a los Visigodos, que tuvieron que establecerse en Hispania. Este rey se había convertido al catolicismo, y sus descendientes, de la dinastía merovingia pudieron gobernar sobre un reino unificado en el que había una importante población galo-romana. El reino de los Francos, abarcaba Francia, Bélgica, los Países Bajos, Suiza y parte de Alemania. En el año 754, el rey Pipino el Breve, hijo de Carlos Martel, quien había contenido el avance musulmán en Poitiers en el 732, refundó el reino merovingio. Pipino ayudó al Papa a resistir contra los lombardos, y éste a cambio le coronó rey de los Francos dando inicio a la dinastía de los Carolingios. El hijo de Pipino, Carlomagno (Carolus Magnus en latín), consolidó y amplió el reino sometiendo a pueblos como los frisones, los sajones, los lombardos, los ávaros y los musulmanes. A esta campaña hay que dedicarle un par de líneas, o quizás también unos versos como hizo algún monje francés del siglo XI escribiendo la Canción de Roldán, pero bueno, eso ya lo dejaré para otra ocasión. El caso es que Carlomagno, con la intención de someter y derrotar a los musulmanes de Hispania, cruzó los Pirineos en la primavera del 778, tomó la ciudad de Pamplona y sitió Zaragoza. El asedio fue muy duro, más de lo esperado, y Carlomagno decidió retirarse a Francia. Es entonces, en Roncesvalles, cuando algunas tribus de navarros y vascones se vengaron por haber conquistado Pamplona

Imperio Franco y conquistas de Carlomagno

Miniatura que representa la derrota de Roncesvalles en la Canción de Roldán

Pintura perteneciente a la Vita Caroli Magni escrito por Eginhardo entre el 830 y el 833

Después de estas campañas, y por el apoyo que dio al Papa y a la Iglesia, Carlomagno fue coronado emperador por León III en la ceremonia de Navidad del año 800. El objetivo de la coronación de Carlomagno como emperador del Sacro Imperio Romano era restaurar la unidad política del Imperio Romano de Occidente, pero en esta ocasión con un sentido cristiano. Siguiendo la lógica y mentalidad unitarias del hombre medieval europeo, para el cual sólo existía un Dios y un pueblo unido, era natural que hubiese un único emperador para servir a un único Dios y a un único pueblo. El emperador tenía la misión de defender la Cristiandad y de extender la fe. Con la coronación de un rey germánico se simbolizó la unión de la civilización bárbara y la romana, el nacimiento de la Cristiandad medieval.

Carlomagno siendo coronado por León III en la Navidad del año 800

Coronación imperial de Carlomagno

LA DIVISIÓN DEL IMPERIO

Después de la muerte de Carlomagno en 814, su hijo Luis el Piadoso desarrolló un gobierno muy diferente al de su padre, ya que fue un monarca débil. Con él, la autoridad del emperador fue algo simbólico, el poder menguó y esta decadencia se hizo más evidente durante el gobierno de sus tres hijos, que estuvo marcado por los continuos conflicto entre ellos y por las nuevas invasiones: Sicilia fue conquistada por los piratas sarracenos, los pueblos eslavos del Este hicieron algunas incursiones dentro del Imperio y conquistaron algunas de sus tierras, y por el norte comenzaron los ataques de los vikingos.

Carlomagno y su hijo Luis el Piadoso

Todos estos peligros influyeron en la población que buscó la protección de los señores feudales en los castillos y aldeas. Luis el Piadoso repartió su Imperio entre sus tres hijos, Carlos, Luis y Lotario. Éste último recibió el título de emperador, y sus hermanos se unieron contra él y le vencieron obligándole a firmar el Tratado de Verdún en el 843. Esto significó la división del Imperio Carolingio porque se le quitaron todos los privilegios al emperador y además este tratado creó la base de lo que después serían Alemania, reino de Luis; y Francia, de Carlos.

División del Imperio Carolingio tras el Tratado de Verdún en el año 843

GOBIERNO Y SOCIEDAD EN EL IMPERIO

Carlomagno ejerció el bannum, el derecho a reinar y comandar concentrando y encarnando todo el poder del Imperio. En él residían todos los poderes, militares, legislativos, judiciales, ejecutivos, etc. También tenía el deber de defender a la Iglesia y a los desfavorecidos de su reino. El emperador estaba rodeado de un sinfín de consejeros como el conde de palacio, que gobernaba en su ausencia; el mariscal o jefe del ejército; el chambelán o el archicapellán.

El Palacio de Aquisgrán, la residencia imperial

Durante su reinado se pincelaron algunas de las ideas en las que posteriormente se basaron las monarquías autoritarias (ss XV-XVII) y el absolutismo (s XVIII). Se configuró un nuevo concepto de Estado basado en el carácter y origen divino del poder del emperador, postulado que en la práctica se traducía en un poder central y absoluto sometido al control de los súbditos. Carlomagno estableció un gobierno fuerte y sólido, pero tras su muerte el poder pasó a manos de los marqueses, duques, condes y nobles aristócratas.

Sin embargo, hay que situar y enmarcar la política pre-absolutista o autoritaria de Carlomagno dentro de la Alta Edad Media, dentro del feudalismo, por lo que la nobleza y las clases privilegiadas contaban con un gran poder militar y administrativo. El Imperio estaba dividido en numerosos condados y ducados, gobernados por condes y duques, grandes señores feudales que ejercían prácticamente todo el poder militar, judicial y ejecutivo dentro de dichos latifundios que el emperador les había otorgado. Además, se crearon varias marcas en las zonas fronterizas donde existía mayor peligro, una especie de condados gobernados por marqueses muy bien fortificados y preparados militarmente para contener los ataques enemigos.

Con el objeto de controlar el gobierno de los condes, marqueses y duques, Carlomagno creó a los Missi Dominici, unos mensajeros que eran enviados anualmente y sin avisar a los palacios y castillos de dichos poderosos señores feudales para supervisar y comprobar que no estaban siendo injustos ni despóticos con el pueblo.

En cuanto a la justicia, se mantuvo el Derecho Romano, aunque éste fue mezclado y completado con algunas leyes y costumbres del Derecho Germánico. Existían encargados de impartir justicia como los antiguos pretores del Imperio Romano, pero en última instancia era el emperador quien ejercía la justicia.

Como ya hemos dicho, la sociedad estaba fundamentada en los principios del feudalismo, sistema social, político y económico que estudiaremos en el próximo tema. Como idea básica, la sociedad era una sociedad estamental en donde las clases privilegiadas eran la nobleza y el clero, que eran los que poseían extensiones de tierra, y en donde los no privilegiados eran los campesinos, que constituían un noventa por ciento de la población, y los pocos artesanos que había. En último lugar se encontraban los esclavos, que aunque siguieron existiendo, eran muchos menos gracias a los valores éticos y morales basados en la igualdad de todas las personas por el mero hecho de ser hijos de Dios introducidos en la mentalidad medieval por el Cristianismo.

Por último, aunque de nuevo, ya lo veremos con mayor profundidad, la economía estaba cimentada en las actividades agrícolas de los campesinos que trabajaban las tierras de los señores feudales.

EL RENACIMIENTO DE CARLOMAGNO

El reinado de Carlomagno favoreció un resurgimiento de la cultura grecorromana gracias a la paz y seguridad que él había garantizado y gracias al liderazgo de la Iglesia. Es lo que se conoce como el Renacimiento de Carlomagno (no confundir con el Renacimiento del siglo XV). Carlomagno lo impulsó con el objetivo de extender la cultura cristiana, pues él entendía que el Cristianismo ayudaba al desarrollo humano y espiritual. Se llevaron una serie de reformas educativas en la Escuela Palatina de Aquisgrán (a la que principalmente asistían los hijos de los nobles) a donde llevó a los hombres más sabios del Imperio como Alwino de York, quién estableció un nuevo sistema de enseñanza dividido en dos niveles:

– Enseñanza elemental. Este tipo de enseñanza se practicaba en las escuelas parroquiales y consistía en saber leer, escribir, sumar y restar. Carlomagno implantó algunas leyes para mejorar su funcionamiento tales como que el profesor tenía que enseñar en el idioma del alumno y no en latín, por lo que la gente comenzó a valorar su lengua local y popular, y se empezaron a escribir obras literarias en las lenguas romances.

– Enseñanza superior. Es la que se impartía en las escuelas de los monasterios, de las catedrales, y en el Palacio de Aquisgrán. Alwino de York basó el sistema educativo de esta segunda etapa en la enseñanza clásica de los romanos y los griegos, que contaban con dos ramas. Por un lado estaba el Trivium, que contenía las asignaturas de gramática, retórica, y dialéctica; y por otro lado el Quadrivium que tenía aritmética, astronomía, música y geometría.

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Edad Moderna

Posted by Ignacio Cabello en 27 diciembre, 2011


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Posted by Ignacio Cabello en 27 diciembre, 2011


LA WEB ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN, POR LO QUE FALTA TODO EL CONTENIDO, PERO POCO A POCO, A LO LARGO DE LAS NAVIDADES IRÁ VOLVIENDO A LA NORMALIDAD,

DISCULPEN LAS MOLESTIAS,

IGNACIO CABELLO

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