Historiam Tuam Sapere Aude

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Tema 2 – Cultura Clásica

Posted by Ignacio Cabello en 18 marzo, 2010


1. — Introducción

La Grecia Antigua estaba formada por las Penínsulas Balcánica y del Peloponeso; de relieve montañoso y numerosas islas, como las Cícladas, las Orcadas, o la Isla de Creta.

La fragmentación del relieve y la abundancia de islas dificultaron que Grecia tuviera un estado, una unidad política, así que se crearon las Polis, ciudades-estado independientes.

Estas Polis eran independientes de las otras, no había nada oficial que las uniese, lo único que las unía era la conciencia de pertenecer a una misma cultura, a un mismo pueblo: de ser Helenos. Lo que tenían en común por pertenecer a la misma cultura era la religión (la Mitología), el idioma (griego) y costumbres como los Juegos Olímpicos o las Fiestas Panhelénicas.

Cada Polis estaba compuesta por la ciudad y las tierras de los alrededores; pero todos compartían una misma lengua, cultura, y el sentimiento de pertenecer a un mismo espacio geográfico.

El origen de la civilización griega se remonta a la Edad de los Metales.

Entre el 3000 y el 1450 A.C. floreció una nueva cultura en la Isla de Creta: la civilización cretense o minoica. De esta civilización se conservan restos de grandes palacios como el de Cnosos que era la residencia del príncipe. La civilización micénica surgió en la península del Peloponeso hacia el 1600 A.C., donde siglos antes se habían instalado los aqueos, un pueblo guerrero procedente de Ucrania. Después de conquistar Creta, adoptaron varios elementos de su cultura. Esta civilización desapareció hacia el 1200 A.C. a causa de la invasión de los dorios, un pueblo del norte de Grecia que también hablaba griego, pero que al contrario que ellos conocían el hierro.

Con la destrucción de la civilización micénica, se fue creando una cultura común a todos los griegos y nacieron las polis, al agruparse las aldeas formando ciudades-estado cada una con su territorio y gobierno.

2. — Mito y realidad

Un mito es una narración ficticia que trata de dar una explicación a la realidad. Este intento por parte de los griegos de darle una explicación a todo surge porque el hombre griego era muy curioso y tenía una mirada muy atenta hacia la realidad y lo que sucedía. Estos mitos se basan en la realidad pero a son ficticios y fantásticos.

Hacia el siglo X A.C., una serie de trovadores que iban de ciudad en ciudad, se dieron cuenta de que en cada localidad los mitos y las historias eran distintas.

Estas variaciones ocurrían porque los mitos eran de transmisión oral, y debido al relieve montañoso y al gran número de islas, era difícil llevar a cabo una buena comunicación. Estos juglares decidieron recopilar todos los mitos en la Mitología, que siguió siendo oral pero se decidió cuales eran las versiones válidas de los mitos. No fue hasta el siglo VIII A.C. cuando se escribieron dichas historias. Hesíodo, que escribió la Teogonía y Homero, autor de la Ilíada y la Odisea son los padres de la Mitología griega.

EL ORIGEN SEGÚN LA TEOGONÍA DE HESÍODO

Según Hesíodo, en el origen de todo estaban Gea (la Tierra) y Eros (amor) sumidos en el Caos. Del Caos (desorden) salieron el Cosmos (orden), el Erebo (la noche y la oscuridad), y el Éter (el día y la luz). A partir de aquí se dieron una serie de alumbramientos (engendramientos sin necesidad de pareja) y luego nacimientos fruto de relaciones entre dioses.

Gea engendró a Ponto (mar infértil), a Tifón y a Urano. Se unió con Urano y juntos engendraron tres cíclopes (Brontes, Estéropes y Arges), tres hecatónquiros (Coto, Briareo y Giges), y doce titanes (Ceo, Crío, Hiperón, Jápeto, Océano, Cronos, Febe, Mnemosine, Rea, Temis, Tetis y Tía).

Urano, ahora soberano del mundo, no quería ser destronado por sus hijos los titanes, así que los metió en el vientre de Gea. Del dolor que le causaban sus hijos en el vientre salieron las montañas. Gea consiguió liberarlos a todos, quienes odiaban a su padre. Cronos, el líder de sus hermanos se vengó a su cruel padre, le cortó los genitales y los tiró al mar. De esta castración salieron varias criaturas. De la mezcla de la espuma del mar y el semen de Urano salió la primera olímpica: Afrodita, diosa del amor. De las gotas de sangre que cayeron a la tierra surgieron los gigantes, crueles y violentos; las erinias o furias, criaturas mitológicas que perseguían a las personas que cometían malos actos; y las ninfas meleas, que vivían en la naturaleza y la daban vida.

Edad de Oro

Así Cronos se convirtió en rey de todo. Se casó con Rea, su hermana y de esta unión nació la Primera Generación de dioses (Zeus, Poseidón, Hades, Hera, Hestia y Démeter). Durante su mandato, los mortales vivían en armonía con los dioses, en paz y prosperidad, tenían abundancia de todo, eran comedores de frutos silvestres; pero con tanto disfrute de la vida se olvidaron de procrear y su raza se extinguió. Hizo como su padre, y para que sus hijos no le destronasen los devoró. Rea tuvo que entregárselos uno por uno, pero consiguió esconder a Zeus, entregando a cambio una roca.

Edad de Plata

Tras extinguirse la raza anterior de mortales, Cronos creó otra. Estos nuevos seres eran peores: vagos, ignorantes, pendencieros, y se les olvidaba con frecuencia hacer sacrificios a los dioses.

Zeus regresó de Creta y se vengó de su padre, le hizo vomitar a sus hermanos, liberándoles. A raíz de esto surgió la Titanomaquia. Esta fue un conflicto bélico entre Zeus y sus hermanos y los titanes, que acudieron a ayudar a su hermano tras ser humillado por Zeus. La guerra duró seis años, y después de la victoria por parte de los dioses, Zeus arrojó a los titanes al Tártaro, el lugar más profundo del infierno. Zeus se hizo con el poder de todo y estableció la sede de los dioses en la cumbre del monte Olimpo.

Edad de Bronce

Zeus venció a su padre en la Titanomaquia, y después eliminó a los mortales que había habitando Grecia. Creó una nueva raza, que vivía para la guerra, pues eran crueles y violentos. Se exterminaron a sí mismos mediante su violencia y afán de batalla.

Edad de los Héroes

Esta cuarta raza de hombres era también de bronce, pero más noble y generosa, pues la engendraron los dioses en madres mortales. Estos lucharon en el Sitio de Tebas, en la Guerra de Troya… Se convirtieron en héroes y habitan en los Campos Elíseos.

Durante esta era, Gea se enfadó con Zeus por haber encerrado a sus hijos en el Tártaro, así que decidió enviar a los gigantes para que fuesen y atacasen a los dioses. Esto dio inicio a la Gigantomaquia. Zeus convocó a sus hermanos y comenzaron a armar una contraofensiva. Pero Zeus se enteró de que necesitaba la ayuda de un mortal para vencer a los gigantes ya que estos eran inmortales ante los dioses. A raíz de esto Zeus empezó a mantener relaciones con mortales, y finalmente eligió a Heracles (Hércules), semidiós que engendró junto a Alcmena. Hércules, subido al carro de su padre mató al caudillo de los gigantes, Alcinoeo. Así, gracias a la ayuda de Heracles Zeus se afianzó el poder de nuevo.

Edad del Hierro

Los hijos de los héroes deshonraron a sus padres. Eran infieles a sus tratados, luchaban entre hermanos y vivían de forma infeliz y miserable. Son degenerados, crueles, injustos y traicioneros. Esta raza corresponde con la llegada de los dorios y se extiende hasta hoy en día.

EL ORIGEN SEGÚN LA METAMORFOSIS DE OVIDIO

Según Ovidio, en el origen solo existía el caos, una mole en la que se encontraba todo mezclado. No se distinguían ni la tierra del polvo, ni el fuego del agua; ni el amor del odio. Demiurgo, fue el personaje que deshizo este caos dando lugar a la Tierra y al resto de elementos

Edad de Oro

En esta edad, al igual que en la Edad de Oro de Hesíodo, los mortales vivían en armonía, paz y prosperidad con los dioses. Con tanto bienestar se olvidaron de procrear y la raza se extinguió. Todo esto ocurrió bajo el reinado de Urano

Edad de Plata

Bajo el mandato de Cronos se crearon nuevos mortales pero que eran bastante peores (vagos, malvados, feos, ignorantes…).

Edad de Bronce

Después de la Titanomaquia, Zeus exterminó la raza de mortales que había creado su padre y decidió crear una nueva. Zeus le encargó esta tarea a Prometeo (“El que piensa primero”), un artesano hijo del titán Jápeto. La idea era de crear al hombre para servir a los dioses con una vida corta. Los dos primeros mortales que creó fueron Deucalión y su mujer Pirra. Prometeo se convirtió en el protector del hombre, y se encariñó tanto con ellos que engañó dos veces a Zeus para beneficiarles.

El primer engaño consistió en lo siguiente: Zeus pidió a Prometeo que enseñase a los hombres cómo hacer sacrificios y a guardar la buena carne para los dioses. Por el contrario, Prometeo escondió la buena carne entre las vísceras haciendo que pareciese mala; y juntó las partes malas del animal embadurnándolas en grasa para que parecieran buenas. Así los dioses escogieron lo que parecía más apetitoso y grasiento. Esta es la explicación mitológica de que los hombres sean carnívoros. Zeus se enteró de esto y privó a los hombres del fuego, dejándoles sin poder cocinar la carne.

Prometeo volvió a engañar al rey del Olimpo devolviendo el fuego a los hombres. Aprovechó la ausencia de Zeus para subir al carro de Helios. Allí cogió una antorcha y se la dio a los hombres. Zeus se enteró y le castigó directamente a él. Le exilió al Cáucaso atándole con las cadenas de Hefesto. Prometeo, que predecía el futoro, le dijo que Gea iba a mandar a los gigantes a vengar el destierro de los titanes al Tártaro; y que si quería saber el secreto de la victoria le liberase. Zeus se enfadó todavía más y a partir de ese momento todos los días mandaba un águila que le picoteaba el hígado.

El hermano de Prometeo, Epimeteo (“El que piensa después”), se encargó de crear y proteger a los mortales. Zeus, todavía enfadado, encargó a Hefesto que hiciese una mujer perfecta, la mujer más bella de toda Grecia. Este creó a Pandora (“La de todos los dones”), y se la regaló a Epimeteo. Pandora llevaba una caja con ella, una caja en la que Zeus había concentrado todos los males. Pandora, que al ser mujer era muy curiosa, más que Epimeteo; abrió la caja. El mal que había dentro se expandió por el mundo dando lugar a la Edad de Hierro que llega hasta hoy.

Edad de Hierro

Esta sigue siendo bajo el mandato de Zeus, quien bajó después de que Pandora abriese la caja. Encontró un mundo lleno de maldad, y decidió aniquilar a la humanidad mandando un gran diluvio.

Deucalión fue a visitar a Prometeo al Cáucaso, y este le dijo que Zeus estaba preparando un diluvio, y que tenía que construir una barcaza y salvarse con su mujer. Estos, tras nueve días y nueve noches se salvaron, pero al ser ya ancianos no podía procrear, así fueron a rezar al templo de Temis, la titánide. Preguntaron qué hacer, y esta les dijo: “Solo podréis repoblar la Tierra si arrojáis sobre vuestros hombros los huesos de vuestra madre”. Al principio no lo entendían porque ni tenían madre, ya que habían sido modelados por Prometeo, y porque profanar a los muertos iba en contra de la mentalidad griega. Luego descubrieron que su madre era Gea, y que los huesos eran las piedras. De las que tiró Deucalión salieron niños y de las que tiró Pirra niñas. Así repoblaron la Tierra.

LOS DIOSES GRIEGOS

Dioses Olímpicos

Eran doce los dioses que vivían en el monte Olimpo:

Dioses Ctónicos

Estos eran tres y no vivían en el Olimpo:

– Démeter. Hija de Cronos y Rea, era la diosa del cultivo y de la agricultura. Vivía en la isla de Sicilia, la zona griega en donde más se practicaba la agricultura. Su nombre romano es Ceres.

– Hades. Hermano de Zeus y Poseidón, tras la Titanomaquia le tocó ser el señor del inframundo, lugar donde las almas de los muertos eran juzgadas. Su nombre romano es Plutón.

– Perséfone. Hija de Zeus y Démeter, ayudaba a su madre durante seis meses y era señora del inframundo los otros seis.

Mito de Perséfone

El mito cuenta que Zeus se enamoró de su hermana Démeter, quien no quería tener relaciones con él. Así, Zeus se transformó en serpiente, subió por su pierna y la dejó embarazada. De esta fecundación nació Coré, que luego fue llamada Perséfone o Proserpina en romano. Una vez, Hades estaba de visita por Sicilia comprobando que las sacudidas de Tifeo no habían abierto ninguna grieta en el inframundo. Allí conoció a Perséfone y se enamoró de ella, forzándola a ir con él a su hogar. Su madre, despreocupándose de la fertilidad de la tierra, la estuvo buscando mucho tiempo.

Al final una ninfa le dijo que su hija era la reina del inframundo. Démeter habló con su hermano Zeus y le dijo que hasta que no recuperase a su hija no devolvería la fertilidad a la tierra. Zeus habló con Hades, quien se negó a entregar a Perséfone. Finalmente llegaron a un acuerdo, por el cual Perséfone estaría con su madre seis meses y los otros seis con su tío Hades. Este mito da explicación al porqué de las cuatro estaciones. Las dos alegres (primavera y verano) son las que pasaba con Démeter, cuando los cultivos y las flores germinaban; y las dos tristes (otoño e invierno) las que pasaba con Hades.

Mito de Hera y Hefesto

Zeus y Hera concibieron a su hijo Hefesto antes de casarse en un acto de pasión. Desafortunadamente para Hera, su belleza no se reflejó en su hijo. Por el contrario, este salió un poco deforme y estaba bastante afeado.

Hera, avergonzada de haber dado a luz a tal criatura, trató de librarse de él. Lo arrojó desde el Olimpo colina abajo. Al final de la ladera lo recogió un pastor, quien le llevó con los cíclopes y juntos le enseñaron a trabajar en la fragua. Allí desarrolló su gran ingenio, inventando máquinas, mecanismos y forjando millares de objetos.

De mayor se vengó de su madre. Un día Hera recibió un regalo de su hijo ausente: un exquisito trono de oro, bellamente trabajado y decorado. Se sentó en él para probarlo, pero cuando intentó levantarse, unas correas la detuvieron y atraparon.

El resto de olímpicos intentaron en vano liberar a su hermana: tan solo Hefesto podía hacerlo, pero este seguía con las ninfas y los cíclopes. Dionisio emborrachó a Hefesto y consiguió llevarle al Olimpo.

Allí se negó a liberar a su madre, pero finalmente decidió ayudar a cambio de recibir un puesto en el Olimpo y a Afrodita como esposa. Esta, la más bella de todas no fue satisfecha por él, y le fue infiel manteniendo relaciones con Ares. Apolo descubrió el adulterio entre estos dos dioses y se lo contó a Hefesto, quien elaboró una trampa. Cuando Ares y Afrodita se acostaron, quedaron atrapados. El dios herrero abrió la puerta y llamó a los demás dioses para que viesen la escena, pero estos no le dieron mayor importancia haciendo a Hefesto sentir más vergüenza.

Infidelidades de Zeus

Zeus fue infiel en varias ocasiones hacia Hera. Empezó siendo infiel con Metis, hija de Océano y Tetis, quien estaba relacionada con la inteligencia y el pensamiento. Ella quedó embarazada, pero Zeus no quería que el hijo le quitase poder así que intentó librarse de él. Engañó a Metis, la hizo convertirse en mosca y se la tragó. A pesar de este intento, el bebé siguió creciendo dentro de la cabeza de Zeus. El crecimiento del bebé le provocaba dolor, así que cuando ya no aguantaba más le pidió a Hefesto que le abriese la cabeza de un hachazo. Por esa brecha salió Atenea, la diosa de la sabiduría.

De las relaciones amorosas que había habido entre Afrodita y Ares, nació Armonía. Esta fue entregada como regalo al rey de Tebas, Cadmo. Estos dos engendraron a Sémele, una mortal de la que Zeus se enamoró y con la que tuvo relaciones. Hera, llena de celos se apareció a Sémele en forma de anciana y le dijo que Zeus tenía grandes poderes. Sémele, que no lo sabía anteriormente, se llenó de curiosidad y acudió a Zeus y le pidió que demostrase aquello de lo que se había enterado. Este hizo aparecer rayos y relámpagos, abrasando sin querer a Sémele. Esta murió, pero Zeus consiguió salvar el bebé que había en el vientre de Sémele. Zeus metió al bebé Dionisio en su muslo.

Finalmente Prometeo reveló a Zeus que para vencer a los gigantes necesitaba la ayuda de un mortal, así que Zeus empezó a tratar bien a los hombres. Entabló y mantuvo relaciones con mujeres mortales, y con estas engendró héroes o semidioses, mortales con atributos divinos y por tanto superiores al resto de humanos. Zeus tuvo una relación con Alcmena, mujer de Anfitrión el rey de Tebas. Cuando el marido estaba fuera luchando, Zeus se hizo pasar por él regresando a casa. Copuló con Alcmena como nunca nadie lo había hecho. Estuvieron tres días y tres noches, para ellos no hubo día, solo noche. Un par de días después de que Zeus se marchase, volvió el verdadero Anfitrión con ganas de sexo, cosa que extrañó a su mujer. Así, los dos dejaron embarazada a Alcmena. De la fecundación de Zeus nació Heracles (Hércules); y de la de Anfitrión Ificles. Heracles fue el elegido por Zeus para ayudar en la Gigantomaquia. Tras esta Hércules liberó a Prometeo de las cadenas de Hefesto en el Cáucaso.

2. — La religión grecorromana

La religión en Grecia era politeísta, es decir, creían en varios dioses. Los griegos rendían culto a todos los dioses, no se podían olvidar de ninguno por dos simples razones. La primera era que cada dios estaba relacionado con un aspecto de la vida (agricultura, matrimonio, amor, fiesta…), y si olvidabas alguno de estos, estabas olvidando algún aspecto de ti mismo. La segunda era que la relación que tenían con ellos era de temor, si les rendían culto no era para dar gracias, sino para que estos no les castigasen.

Dioses Olímpicos

Los doce dioses del Olimpo recibían culto en los templos. Un templo era una casa de dios, donde había estatuas y pinturas que lo representaban. No eran templos como los que nosotros tenemos en la cabeza (iglesias…), eran templos en los que se oraba desde el exterior. La gente no entraba dentro a rezar, se quedaban fuera orando desde allí.

El culto a estos dioses se complicó bastante con el tiempo. Por ejemplo, en Atenas había varios templos de Atenea. Estaba el principal y grande en la cumbre de la Acrópolis, luego había estatuas, y luego templos más pequeñitos dedicados a cosas más características (victoria en una batalla…). A raíz de estos templos, se les daban sobrenombres. Por ejemplo estaba Atenea Niké (Atenea Victoriosa), Atenea Promakos (Atenea “la que combate en primera línea de batalla”); ambas con su templo en Atenas.

Dioses Ctónicos

Estos eran tres, pero como a Hades no le rendían culto ya que a los griegos tenían mucho respeto a la muerte, solo quedaban Démeter y Perséfone. Ambas estaban relacionadas con la agricultura y la naturaleza, por lo que se veneraban en espacios naturales (bosques, ríos…).

Divinidades secundarias o locales

El primer tipo de divinidad secundaria eran los héroes. Cada polis tenía los suyos y daba culto a los suyos, pero había dos que eran universales: Heracles y Perseo. Les veneraban para ser como ellos, los héroes eran modelos a seguir.

Luego estaban las deidades menores, las ninfas y las musas. Estas primeras recibían distintos nombres según a lo que fueran relacionadas: las Náyades, ninfas de las fuentes y de los ríos; las Nereidas, ninfas del océano; las Dríades, ninfas de los árboles, etc.

ORIGEN DE LA RELIGIÓN

– Indoeuropea. De esta heredaron el gusto por la belleza, la razón, lo racional y la medida de la realidad. Por esto los dioses tenían formas humanas y proporcionales. También cogieron la idea de que todos los dioses estaban relacionados, desarrollando largas y complicadas genealogías.

– Oriental. El concepto que tenían los egipcios y mesopotámicos era que los dioses y todo lo divino era de gran tamaño, exageradamente grandes. Los hombres de esta cultura se consideraban lejanos a los dioses. Eran muy salvajes haciendo sacrificios animales y sobretodo humanos. De estos por tanto, adquirieron la costumbre de hacer sacrificios y la idea de que los dioses eran muy superiores a los hombres.

RELACIÓN ENTRE DIOSES Y HOMBRES

La relación que tenía un griego con los dioses era de temor. Muchas veces se veían chantajeados para agradar a los dioses y así tenerles a su favor. La forma que tenían de satisfacer a los dioses era mediante el sacrificio. Se ven inferiores, muy pequeños respecto a los dioses, porque estos juegan con su destino continuamente. Los dioses se podían aparecer a los hombres, pero estos no podían dirigirse a ellos directamente.

ORGANIZACIÓN DE LA RELIGIÓN

En Grecia no había ninguna institución que organizase la religión. No había nada como la Iglesia Cristiana, o los obispos o el Papa; no había ninguna autoridad religiosa. Como la religión estaba basada en ofrecer sacrificios a los dioses, no se necesitaba tener un líder; pero el jefe político de cada ciudad tenía una autoridad religiosa, pero que no era moral, sino que se limitaba a decidir el calendario y condiciones de los sacrificios.

Los sacerdotes griegos eran laicos, personas normales que no necesitaban preparación ni formación y que sin cobrar y a tiempo parcial se ofrecían a mantener, limpiar y cuidar los templos; y a ayudar en los sacrificios. A veces eran voluntarios y en otras ocasiones, como es el caso de Atenas, eran elegidos por votación.

Existían doncellas que servían en los templos durante su virginidad.

El pueblo griego reconocía y respetaba a Homero y a Hesíodo, los padres de la Mitología. No es que fueran una autoridad, pero se les admiraba y apreciaba.

No había herejías porque no había dogmas, pero existían dos crímenes. Estos eran el Sacrilegio (profanación de cultos o mala realización de sacrificios) y la Blasfemia contra los dioses. La condena a estos crímenes era la pena de muerte con un veneno llamado cicuta. Sócrates por ejemplo fue condenado por decir que hacer sacrificios era una cosa inútil.

ADIVINOS Y ORÁCULOS

Los adivinos eran figuras muy importantes para los griegos ya que les transmitían la voluntad de los dioses. Estos habían sido previamente formados por otro adivino, trabajaban a tiempo completo y eran pagados.

Normalmente trabajaban desde oráculos, templetes circulares en los que se recibían mensajes o se comunicaban con los dioses. Había dos formas de hacerlo. Si la cuestión era de gran prestigio se contrataba una pitonisa. Esta entraba en éxtasis habiendo ingerido drogas. Así, los adivinos interpretaban lo que la pitonisa hacía (normalmente, bailes, movimientos, sonidos y palabras). Aparte de las pitonisas se usaban los augurios de la naturaleza. Observaban el vuelo de las aves, las entrañas de los animales o la posición de las estrellas.

Una cosa importante es que el adivino siempre llevaba razón. Estos comunicaban mensajes ambiguos y abiertos para la libre interpretación del cliente. Por esto, si salía mal, el error era de la malinterpretación del mensaje, no del adivino.

EL CULTO

Como ya hemos visto, el culto para los griegos era respetar a los dioses haciendo sacrificios. Por el contrario de en Roma, estos sacrificios y por tanto también el culto; eran colectivos y públicos ofrecidos en templos o en la misma naturaleza si se trataban de sacrificios a Démeter o Perséfone. En Roma se introdujo el culto personal y privado aunque se seguía practicando también el público y colectivo.

Como el culto era algo exterior, el interior de la persona no importaba: no hacía falta creer verdaderamente en los dioses, con ofrecerles sacrificios bastaba.

LA RECTITUD DE CONCIENCIA

El hombre clásico era educado siguiendo un código de conducta. Este estaba formado principalmente por tres normas. Si las incumplían, las erinias o furias les perseguirían hasta la muerte. Estos tres principios eran:

– No ofender a los débiles. En la sociedad griega los débiles eran los huérfanos, las viudas, los huéspedes, los anfitriones y los mendigos. En la Ilíada encontramos un claro ejemplo de esto, el pecado de Paris: Paris, estando en casa de Menelao mantuvo relaciones sexuales con Helena, la mujer de su anfitrión, por tanto no le respetó.

– No ofender a los muertos. En Grecia, se tenía mucho respeto y miedo a la muerte, por lo que el tema de los muertos era sagrado e intocable. En la misma obra de Homero encontramos un ejemplo para esto, el pecado de Aquiles. Este se dejó llevar por la furia provocada por la muerte de Patroclo a manos de Héctor, se vengó y ya muerto lo arrastró exhibiendo su cadáver por el campo de batalla.

– No romper los juramentos.

LOS SACRIFICIOS

La mayor responsabilidad religiosa en el mundo griego eran los sacrificios. Si no ofrecías sacrificios, hacer el resto de cosas bien no servía para nada.

El origen mitológico, como ya hemos visto en el capítulo anterior, se remonta a la Edad de Hierro de Ovidio, con el primer engaño de Prometeo a Zeus; pero esta costumbre probablemente la cogieron de las culturas vecinas (Mesopotamia, Egipto…).

Cada polis tenía un calendario que especificaba las condiciones del sacrificio (animal, fecha, templo, ayudantes, donante del animal, participantes…).

El sacrificio estaba vinculado al pensamiento “Do Ut Des”, en latín “Te doy para que me des”. Eran ofrendas con el objetivo de conseguir algo a cambio (no ser castigados…). Este pensamiento es contrario al judío-cristiano “Do Quia Dedisti”, “Te doy porque ya me has dado”, en forma de agradecimiento.

3. — La sociedad griega

Los dos modelos de sociedad griega son el espartano y el ateniense. En ambas Polis había tres clases sociales, la de los ciudadanos, los extranjeros y los esclavos. Los ciudadanos eran siempre varones mayores de 18 años y nacidos en la propia ciudad. Eran los únicos que tenían derechos políticos y que podían ocupar cargos administrativos, los que gozaban de privilegios.

Esparta

Los ciudadanos espartanos se llamaban homoioi, que en griego quiere decir “los iguales”. El mito cuenta que una vez Heracles fue recibido en el palacio de un rey que tenía 50 hijas. Heracles dejó embarazadas a todas, de las que nacieron 50 varones tan fuertes como su padre. Los espartanos se consideraban descendientes directos de estos 50 iguales (homoioi).

Los extranjeros eran los periecos, que quiere decir “los que están alrededor”, ya que vivían en los alrededores de la ciudad. No tenían ningún derecho y normalmente trabajaban de artesanos. Para los griegos la artesanía, cualquier trabajo manual estaba mal visto.

Por último estaban los esclavos, los ilotas, en griego “los inferiores”. Eran los deudores o los conquistados. No había esclavos particulares, todos eran propiedad del Estado.

Atenas

Los ciudadanos de Atenas se llamaban politei.

En Atenas los extranjeros eran denominados metecos, que en griego es “los que están entre nosotros”. A diferencia que los espartanos, vivían dentro de la ciudad, entre el resto, y eran respetados, pero aún así seguían sin tener derechos. También solían ser artesanos.

Los esclavos atenienses no eran propiedad del Estado, sino de particulares. La mayoría trabajaban en familias.

4. — Educación espartana: la Agogé

La educación en Esparta se llamaba agogé, “instrucción”. Era una educación basada en la disciplina férrea para conseguir que el ciudadano sirva a Esparta luchando en las falanges. Por tanto eran instruidos para servir en el ejército.

Nacimiento del bebé (0 años)

El recién nacido pasaba por un tribunal de ancianos. Estos decidían si el niño estaba sano o no. Si era fuerte se lo entregaban a la familia con un lote de tierras y de ilotas. Por el contrario si no era sano, o bien lo arrojaban por un acantilado, o bien lo abandonaban en un bosque a merced de las fieras.

Vida en familia (0 a 7 años)

Durante estos 7 años los niños vivían en sus casas con la familia, aunque el padre se pasaba casi todo el tiempo fuera con el ejército. En esta etapa se cuida de que no se establezcan lazos afectivos entre el niño y la madre, por lo que estas no pueden amamantarles (había unas nodrizas que lo hacían) y no les muestran cariño. Se les quitaron todas las comodidades (dormían en el suelo, pasaban frío, hambre, no tenían ropa) y no se les consentían ni caprichos ni enfados. Así se les educaba en la obediencia y en el no protestar; se les entrenaba para que creciesen fuertes, y por último, en estos 7 años los más débiles morían.

Instrucción en la Agelé (7 a 20 años)

Duraba trece años, y en este tiempo se les enseñaban dos principios fundamentales: la obediencia ciega al superior y la confianza en el compañero. Los niños varones son separados de la familia para siempre y van a un campamento militar llamado Agelé. El responsable del campamento era el Paidónomos. Los más pequeños eran entrenados por un Irén de 19 años, y se rapaban el pelo al cero e iban descalzos y desnudos. Cuando los niños eran efebos (a los 16 años más o menos) se consideraban hombres maduros y desarrollados y entonces se dejaban crecer el pelo. En estos 13 años los ilotas que habían recibido en su nacimiento les servían de escuderos. Aprendían un poco a leer y escribir, pero muy básicamente. En cambio si aprendían a cantar en grupo, a entonar los himnos del ejército. Entrenaban muy duramente el manejo de armas, luchando a muerte en los combates; y se ejercitaban mucho físicamente. Las condiciones en la Agelé eran bastante duras (no había ni camas ni mucha comida). Esto de la comida era interesante porque les obligaba a ir a la ciudad a robar. Robar no era una cosa mala, no estaba mal visto, los ciudadanos sabían que los niños salían a robar por las noches; pero eso sí, si te pillaban robando eras castigado, pero no por robar sino por haberte dejado ver.

A lo largo de esta instrucción en la Agelé existían diferentes pruebas. Las dos más importantes eran la Dimastigosis (“azotar duramente”) y la Krypteia (“escondido”):

– La Krypteia consistía en que una vez al año, los jóvenes espartanos salían de noche a matar ilotas. Esto era varias cosas a la vez. Primero era una forma de entrenarse, una especia de bautismo de sangre, una preparación para la futura vida militar. También podía ser una especie de rito de iniciación. Por último, era una forma de aterrar a los ilotas para que no se sublevasen.

– La Dimastigosis en general era una práctica de la antigüedad clásica que consistía en flagelar a una o varias personas en ocasiones llegando a la muerte. La mayoría de las veces era un rito ofrecido a dioses como Artemisa. Dentro de la educación espartana de la Agelé, algunos jóvenes efebos eran encadenados desnudos al sol y otros se armaban con látigos. Era una prueba de resistencia por parte de ambos sujetos. El efebo encadenado tenía que resistir físicamente, y el que tenía el látigo tenía que soportar la imagen de su amigo, al que está flagelando a muerte. Cuando uno de los porta-látigos detenía sus golpes para no desfigurar más al joven, era condenado.

Educación de las niñas

Las espartanas eran educadas de una forma muy similar a los varones, solo que no iban a un campamento militar como la Agelé. Aún así, entrenaban mucho su físico y el manejo de las armas. ¿Por qué querían estar tan fuertes? Los ciudadanos varones pensaban que cuanto más robusta fuese la mujer, más fuerte y mejor nacería el niño. Las mujeres espartanas solían llevar un atuendo bastante ligero normalmente vestían con un peplo, una túnica abierta por los costados para dar mayor movilidad y para que los hombres se fijasen en ellas y pudiesen empezar a elegir.

5. — Educación ateniense: la Paideia

En Atenas el modelo educativo era la Paideia. Esta no se basaba en el entrenamiento físico y militar sino en la educación de los niños en una serie de materias. Se acompañaba al ciudadano ateniense para que este conociese los aspectos de la realidad. Estaba destinada a los politei. Otra cosa que hay que decir es que el responsable de la educación del niño no es el Estado, sino la familia.

Nacimiento del bebé (0 años)

Era el padre el que reconocía al bebé como su hijo o hija, este no era sometido a un tribunal de ancianos como en Esparta. Lo normal es que todos los varones fuesen aceptados, y que en caso de ser niñas sólo reconociesen a la primera. En ambos casos, los hijos no deseados eran abandonados en la calle para que alguien les recogiese. La mayoría de las niñas abandonadas acababan siendo etairas, prostitutas. Estas etairas eran prostitutas de lujo, que no solo proporcionaban placer, sino que eran muy cultas y podían mantener conversaciones con el cliente.

Etapa en el gineceo (0 a 7 años)

En estos primeros siete años los niños y las niñas eran educados por sus madres en el gineceo, una habitación de la casa orientada a estos niños. Aprendían normas básicas de comportamiento, jugaban y a diferencia de en Esparta sí recibían cariño y no eran tratados duramente.

Etapa primaria (7 a 14 años)

Al cumplir los siete años de edad, los niños varones eran enviados por sus familias diariamente a la casa de un grammatistés. El grammatistés era el instructor. Aprendían lo básico, a leer, escribir y a cantar, por lo que estaba pensado para los que sólo querían ser artesanos. En esta primera etapa los niños eran acompañados por un pedagogus, un sirviente que le ayudaba, que tenía que hacer que el niño aprendiese.

Etapa secundaria (14 a 16 años)

El profesor de esta etapa, el grammatiskós tenía más prestigio, por lo que pagar la educación del niño era más caro. Estaba dirigida a chavales de familias más ricas que no querían ser artesanos, que querían tener un trabajo no manual. Aprendían de memoria las obras de Homero (Ilíada y Odisea), aprendían a cantar y a tocar el arpa o el laúd, y les enseñaban Aritmética y Geometría.

Etapa superior (16 a 18 años)

Esta etapa no se recibía en la casa del profesor, sino en escuelas llamadas gimnasium. Se impartían varias asignaturas: Astronomía, aprendían a leer las estrellas para navegar, a conocer los ciclos de la naturaleza y de las cosechas…); Oratoria, saber expresearse en público; Dialéctica, saber argumentar y razonar; Filosofía, donde aprendían a amar la verdad y por último Educación Física, se entrenaban en la palestra. Recibían esta educación aquellos jóvenes que querían formar parte del gobierno y ocupar cargos importantes de la polis.

A los 18 años ya se convertían en ciudadanos plenos.

6. — Grecia, una aglomeración de Polis

En Grecia, como en Mesopotamia surgieron las llamadas ciudades-estado, esto es, ciudades independientes política, social y económicamente pero normalmente con una cultura común.

Al principio en Grecia estas ciudades estaban regidas por un rey con poder absoluto. Con el tiempo surgió un grupo social con más dinero que podían costearse armas (el hoplón) y que empezaron a defender la ciudad voluntariamente: los hoplitas. No eran mercenarios ya que nadie les pagaba, luchaban por amor a su patria. Les importaba tanto su ciudad que poco a poco exigieron participar en la política de esta. Cuando se rompe esa necesidad de un rey se llega al concepto de Polis.

Atenas es la Polis griega que mejor representa la política de toda Grecia, así que a continuación vamos a estudiar cómo pasó de ser una aristocracia a una democracia.

7. — Evolución de la política en Atenas: de Aristocracia a Democracia

LA ARISTOCRACIA

En Atenas al principio había un rey, pero con el tiempo los hoplitas comenzaron a intervenir en la política llegando a eliminar la figura del rey. Este paso se llama aristocracia, que en griego es “el gobierno de los mejores” (aristoi). Este cambio sucedió en el 683 A.C.

Los aristócratas crearon dos instituciones: el arcontado y el areópago:

– Arcontado. Este órgano consta de tres arcontes, tres magistrados que eran reemplazados anualmente. El primero era el Basileus, que se encargaba de los asuntos religiosos; el segundo el Epónimo, encargado de la economía; y por último el Polemarca o Estratega, el jefe militar.

– Areópago. Esta institución era un consejo de nobles que se reunían en la colina de Ares para ayudar a los arcontados.

La aristocracia provocó una gran social. El principal problema de este tipo de gobierno es que sólo unos podían gobernar, por lo que las clases medias y bajas se sintieron marginados y protestaron reivindicando poder. Esta crisis político-social desembocó en una crisis económica.

Se decidió reformar la ley, y en el 624 A.C. Dracón hizo una nueva legislación, las Leyes Draconianas. A través de estas leyes mejoró la situación de los campesinos, pero no lo suficiente. En el 594 A.C. Solón reformó el sistema político, dando paso a la timocracia.

LA TIMOCRACIA

Introducido por Solón en el 594 A.C., “el gobierno de los que poseen” abrió las puertas de la política a las clases medias. Primero hubo una reforma social. Se instauraron cuatro clases de ciudadanos dependiendo de la producción de trigo, la cual se medía en medimnos:

– Pentakosiomedimnoi. Estos eran los ciudadanos que producían más de 500 medimnos.

– Hippeis. Eran aquellos ciudadanos cuya producción era de 300 a 500 medimnos.

– Zeugitas. Estos eran los ciudadanos que producían cerca de 200 a 300 medimnos.

– Thetes. Los thetes eran los más pobres, y su producción rondaba por debajo de 200.

Aparte de la reforma social hizo una reforma de las instituciones políticas:

– Ekklesia. Esta era una asamblea para todos los ciudadanos que se reunía periódicamente, una o dos veces al año. Prácticamente sólo las tres primeras clases sociales participaban, ya que los thetes solamente podían votar, no podían opinar. Votaban sobre asuntos importantes de la ciudad como la elección de los miembros de la bulé.

– Bulé. La Bulé era una comisión permanente de 400 miembros elegidos anualmente por la Ekklesia. Sólo podían ser de las tres primeras clases, una vez más se restringía la participación a los tethes. Se reunían casi diariamente.

– Arcontado. Se componía de diez miembros: un secretario, el Basileus, el Epónimo, el Estratega, y sus ayudantes. Estos magistrados eran elegidos por la Bulé anualmente, y podían ser exclusivamente o pentakosiomedimnoi o hippeis.

El gran problema de este sistema era que los thetes se encontraban al margen de todo, se quedaban sin privilegios aún siendo ciudadanos.

La solución llegó cuando otorgaron todo el poder a una persona que se comprometió a arreglar la situación y a favorecer a las clases bajas. Así comenzó la tiranía.

LA TIRANÍA DE PISÍSTRATO

En el 560 A.C. el pueblo ateniense invistió a Pisítrato con todo el poder. Él estaba comprometido a favorecer a las clases bajas, y durante su gobierno Atenas floreció económica, cultural y socialmente.

Hizo una reforma agraria confiscando tierras a sus enemigos de las clases altas y repartiéndolas a los más desfavorecidos. Impulsó obras importantes como la del primer Partenón, un templo a Zeus y gran parte de la Acrópolis. Gracias a estas obras Atenas se embelleció y se dio trabajo a muchos ciudadanos. Introdujo las fiestas Panateneas, impulsó el culto a Dionisio y ordenó poner por escrito la Ilíada y la Odisea de Homero.

Pisístrato murió en el 527 A.C. y le sucedieron sus dos hijos, Hipías e Hiparco. No siguieron el modelo de su padre de tener en cuenta al pueblo, ejercieron de tiranos que hacían todo a su favor, para su propio beneficio. Hiparco fue asesinado por los tiranicidas Aristogitón y Harmodio por motivos amorosos.

Hipías siguió el gobierno desmesurado y fue derrocado por Clístenes en el 510 A.C., quien tras haber consultado el Oráculo de Delfos contrató un ejército espartano.

LA DEMOCRACIA

Clístenes llevó a cabo una serie de reformas (510-507 A.C.) que desembocaron en la democracia. La democracia (“el gobierno del pueblo”) está basada en la isotema, el principio de igualdad para todos los ciudadanos, esto es, cualquier ciudadano podía ser magistrado y participar en la política y la administración de la Polis. Clístenes eliminó las clases sociales que existían en la timocracia y dividió Atenas en tribus o distritos llamados phylas. Estas correspondían a montaña, costa y llanura.

Clístenes basó la política democrática en las instituciones de Solón:

– Ekklesia. Estaba abierta a todos los ciudadanos (varones mayores de 18 años nacidos en Atenas), y se llegaron a juntar unos 40.000 individuos. Siguió siendo una asamblea que elegía a los ciudadanos que participaban en la Bulé. Se reunían una o dos veces anualmente para las votaciones sobre asuntos generales e importantes. Por ejemplo se introdujo una ley por la cual, si se ponía de acuerdo la mayoría de los ciudadanos, se podía desterrar a un ciudadano no grato para la sociedad: el ostracismo.

– Bulé. Como ya venía sucediendo este grupo de ciudadanos, ahora 500, se reunía para debatir los asuntos diarios de la ciudad. Tenían la responsabilidad de elegir a los arcontes. Estos 500 atenienses eran elegidos cada año, y se inventó una forma muy peculiar de hacerlo. Dividieron los 500 “escaños” en grupos de 50, y cada año salían 10 grupitos de ciudadanos compuestos por gentes de las tres phylas. Así los 500 políticos estaban repartidos homogénea y equitativamente entre las tres tribus, evitando cualquier distinción social. Se decidió que la Bulé necesitaba un equipo directivo, y se creó la Pritanía, aquí definida por el mismísimo Aristóteles:

“El consejo son 500, señalados por la suerte, 50 de cada tribu. Desempeña la pritanía por turno cada una de las tribus, según le toca en suerte, las cuatro primeras cada una treinta seis días, las seis restantes treinta y cinco cada una, pues computan el año por la luna. Los que de éstos son prítanos, primero hacen las comidas en común en la rotonda, recibiendo dinero de la ciudad, después convocan al Consejo y al pueblo; el Consejo todos los días, excepto los que son de vacación, el pueblo cuatro veces en cada período de pritanía. Y éstos anuncian por escrito las cosas que ha de ocuparse el Consejo cada día y dónde tiene que reunirse. También anuncian por escrito el orden de las asambleas, una en primer lugar, la principal, en la que hay que confirmar por votación los magistrados, si les parece que gobiernan bien, y debe tratarse en ella acerca de los víveres y de la defensa del país, y en este día pueden los que lo desean hacer acusaciones de traición, y ha de leerse las cuentas de los bienes confiscados y las herencias vacantes y las hijas herederas, de manera que a nadie le pase desapercibido que algo queda vacante. En la sexta pritanía, además de lo antedicho, conceden votar levantando el brazo sobre el ostracismo, si se resuelve hacer o no, y las acusaciones contra los sicofantas hechas por los atenienses y por los avecindados hasta tres de cada clase, y contra cualquiera que después de hacer una promesa al pueblo no la cumple. Otra se celebra para las suplicaciones, en las cuales el que quiere coloca una suplicación por las cosas que quiere, sean privadas o comunes, y la formula al pueblo. Las otras dos son acerca de las demás cosas, y en ellas las leyes disponen que tres asuntos sean de cosas sagradas, tres para los heraldos y embajadas, tres para cosas profanas, y tratan algunas veces sin votación previa.” (Aristóteles. Constitución de los Atenienses. 43, 2)

– Arcontado. Eran los nueve magistrados tradicionales (Polemarca, Basileus, Epónimo, y sus seis ayudantes) más un secretario.

– Helie o Heliaia. Esta institución se introdujo por primera vez con Clístenes, y es un tribunal popular.

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2 comentarios to “Tema 2 – Cultura Clásica”

  1. zirta said

    Excelente artículo, gracias por compartirlo 😀
    Me estoy documentando para mi cómic que habla sobre las Moiras, tal vez te gustaría leerlo: http://hilandoeldestino.com
    Saludos!

  2. Alonso Viñe Barrancos said

    UNA PAGINA MAGNIFICA ME ENCANTA, TIO TE LA HAS CURRADO PERO MAZO TE HAS PASADO TODOS LOS APUNTES
    UNA OBRA MAESTRA ME VOY A DOCUMENTAR SOBRE ELLO PARA MI HISTORIA, DEBERIAS PONER MAS MINICUENTOS
    NO SOLO ENTRAR EN TEORIA PERO ES MUUUUUUUUUUUUY GUAPO FELICIDADES.

    NOS VEMOS EN CLASE.
    SALUDOS

    ALONSO VIÑE BARRANCOS

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